El lenguaje jurídico es en general preciso, pero no se salva de las excepciones y esta sería una de ellas. La conocida como prueba “pericial caligráfica”, no trata jamás sobre lo que etimológicamente indica la palabra caligrafía (escritura bella), generalmente se refiere a la identificación de escrituras y, preferentemente, de firmas.

 Dentro del ámbito de la peligrosidad criminal, la crueldad con animales en prisioneros como predictor de comportamiento violento se estudia desde hace casi 100 años. Uno de los estudios más conocidos es el elaborado por el FBI en asesinos en serie, según el cual un 46% de estos maltrataba animales durante la adolescencia. 

¿Podemos predecir un perfil de riesgo en la ciencia forense?

¿Podemos estimar sus factores problemáticos?

¿Podemos evitar consecuencias no deseadas?

¿Podemos identificar sus actores implicados?

¿Podemos exponer una idea de trabajo para la evaluación de riesgos en la ciencia forense?

¿Es posible extrapolar metodología de inteligencia para su uso en la ciencia forense?

¿Y la ciencia forense, puede intervenir y coadyuvar a su vez con la inteligencia?

El cadáver se halla a un lado de la cama. Un armario, una mesa y una silla completan el mobiliario de tan adusta dependencia. Mientras los investigadores indagan sobre la tormentosa vida conyugal de la víctima, los especialistas de policía científica continúan con su labor, examinando la escena, tomando fotografías y realizando un reportaje videográfico. Un arma de fuego corta asoma tras el cuerpo de la víctima, y al otro lado de la habitación, sobre una puerta, se adivina la oquedad dejada por un proyectil, el cual, no ha sido encontrado... todavía. ¿Suicidio? ¿Asesinato? Encima de la mesa hay un ordenador portátil y un teléfono móvil. Todas las evidencias lofoscópicas, biológicas y balísticas se recogen aplicando las técnicas adecuadas, pero... ¿qué hacer con el ordenador?... ¿Qué hacer con el teléfono móvil?...

Henry Fielding

Image by richardasplen via Flickr

En 1835, el investigador Henry Goddard observó una llamativa protuberancia o abultamiento en un proyectil extraído del cuerpo de la víctima de un asesinato.

n el siglo XVIII aún no existía cuerpo de policía como tal en Londres, en la ciudad de Westminster había un Juez de Paz llamado Henry Fielding al que sucedió, posteriormente, su ayudante y hermano John Fielding. Henry reclutó un pequeño grupo de "ayudantes" en 1749, fueron adscritos directamente a su cargo, representando los inicios de los actuales métodos policiales. Eran conocidos como los Bow Street-Runners y se dedicaban a investigar la delincuencia criminal organizada a pequeña escala utilizando, en un principio, métodos poco ortodoxos e0incluso, alguna que otra vez, métodos no muy legales.

CSI y sus clones muestran algunos de los trabajos más típicos asociados con la medicina forense moderna. Tienen un médico forense, tienen gente que sabe de salpicaduras de sangre, de huellas dactilares, fibras, huellas de neumáticos, balística, y por supuesto el ADN, de suma importancia. Lo que no ven en estos programas, o al menos no habitualmente, son las decenas de trabajos que son tan importantes por no decir cruciales para las investigaciones policiales. Las investigaciones son un esfuerzo de equipo y hay muchos más empleos y especialidades de CSI de lo que podríamos pensar.