Dicen que no existe el crimen perfecto, que cuando no se resuelve un delito es por una mala investigación, imperfecta pues. Los asesinatos, las violaciones,  los secuestros y demás sucesos no se resuelven como en CSI, metiendo datos en un ordenador y obteniendo un nombre y una localización. El proceso es más complejo. Tiempo que pasa es la verdad que huye, como decía el criminalista francés Edmond Locard. Cada segundo que pasa es fundamental y hay que analizar todas las pruebas en profundidad.