Jueves, 14 de abril

Hoy ya cuento con peculio. Con mi entrada en aislamiento y posterior traslado a este módulo, me he gastado antes de tiempo el que me ingresaron el pasado jueves. Pero es que en el chopano, y con eso de que permaneces todo el día en la celda vacía y sin nada que hacer, cuando el economatero hace su aparición por la rendija de la puerta, te pules la tarjeta en mariconadas que habitualmente no compras. Qué si chocolatinas, qué si galletas, jamón, yogures y todo lo que el capullo traiga en su carrito.