Menores asesinos

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La joven sevillana Marta del Castillo. Los imputados no revelan el paradero del cadáver.

Asistimos a sucesos espeluznantes, casos sin explicación, cometidos por niños, que en ocasiones son verdaderas bestias del delito.

Falta de valores apuntan algunos o quizá, valores equivocados. Uno de los episodios más violentos en la región de Murcia ocurría este año en Lorquí, un joven golpeaba a una chica con una plancha en la cabeza, hasta el punto de llegar casi a matarla, sin explicación, sin sentido.

Esa ausencia de valores hace que un joven, aparentemente normal, se convierta en un momento determinado en un monstruo, capaz de esta atrocidad. La ausencia de los padres, su falta de preparación y su complicidad son claves en el fracaso. Los padres no cumplen su función de educadores hoy en día, por el ritmo frenético de vida que llevamos, por exceso laboral y por la excesiva permisividad con los hijos. En este sentido, Emilio Calatayud, uno de los mejores jueces de menores de España, redactó un decálogo muy interesante donde se ofrecen diez recomendaciones para convertir a nuestros hijos en delincuentes. Y es que esta situación no entiende de clases, se da en todos los sectores de la sociedad. Los padres ayudan a crear ese pequeño monstruo, cuando se ponen de su parte ante la reprimenda del policía, del profesor e incluso del vecino. Flaco favor hacen a ese que quieren tanto: ‘su hijo’.

Últimamente se ha hablado mucho del caso ‘Marta del Castillo’, un suceso espeluznante donde uno de los factores que más preocupan es que siga sin aparecer el cuerpo de la joven. Un hecho nada arbitrario ya que cambia totalmente el motivo del juicio y por tanto las sanciones... (violación o/y homicidio), hay diferencias importantes. Un cuerpo que no aparece, una familia destrozada, más de 600.000 euros gastados por la Administración en la búsqueda del cadáver y una sociedad impotente ante la desvergüenza de cuatro personas que han puesto en jaque todo el sistema. La pregunta está en el aire ¿necesita la ley penal del menor un reforma?

Los jóvenes se amparan en las leyes que los protegen. El Código Penal de 1973 establecía en 16 años la responsabilidad para distinguir entre mayores y menores de edad penal, hoy es de 18 años. Y además, las penas para menores -llamadas medidas de seguridad- no son tan graves. La revisión de la ley penal del menor está más cerca si cabe en estos momentos.

La Constitución dice en su artículo 25.2 que «las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social». Este mismo espíritu benévolo es el que impregna la Ley de Responsabilidad Penal de los Menores, aprobada en el año 2000. La rehabilitación de los jóvenes no necesita inyectar más dinero, mejorar programas u otro tipo de esfuerzo, depende del trabajo de todos, no con dinero se soluciona, es más de valores.

Casos de menores como el de «El Rafita», que asesinó a la joven discapacitada Sandra Palo, y que no ha dejado de delinquir desde entonces,  «José Rabadán», un chaval joven, psicópata, que asesinó con una espada de samurai a su familia, porque «quería estar solo». Y ahora «El Cuco», el único menor que ha participado en la muerte de la joven sevillana, Marta del Castillo. Un chaval que guarda silencio sobre el paradero del cadáver, afligiendo más dolor a la familia de Marta, y sospechoso de asesinato y violación.

Como dice Emilio Calatayud: ‘hay miedo al concepto de autoridad y se habla mucho de derechos pero se olvidan las obligaciones’. Así es, mal vamos si a los chavales solamente les mostramos sus derechos, ocultando sus deberes y  las consecuencias que pueden tener sus malos actos. Un estudio revela que la delincuencia juvenil se vincula cada vez más al alcohol y las drogas. El fracaso escolar, la desobediencia y amistades peligrosas son síntomas de alarma. Si quieren que sus hijos sean los mejores delincuentes, adelante, denle todo lo que pidan no vaya a ser que se enfaden.

 

Last modified on Monday, 24 September 2012 16:47
Juan Antonio Carreras Espallardo

Policía Local, criminólogo y periodista.

http://www.carris.es/cv/

 

Representante en España de la Academia Mexicana de Investigadores Forenses 

 

Asesor de Seguridad y Tráfico del diario La Opinión de Murcia 

 

Webmaster del área de servicios de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España 'FAPE'

 

Administrador de Criminología y criminalística.

www.carris.es