El Fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas Cabrera

Casi la mitad de los niños que mueren en accidente de tráfico no utilizaban ningún sistema de retención infantil. Este dato tiene que hacernos reflexionar sobre qué pasa por la mente de los padres o de los mayores que en ese momento respondían del indefenso niño. Porque hay que ser mala gente para no proteger a lo que más quieres en teoría: tu hijo. Es una negligencia que está costando la vida de una criatura inocente, que muere de la forma más trágica y temeraria, una muerte que a todas luces se puede evitar, que los mayores podemos evitar. No vale la excusa: voy aquí al lado, porque esos que van aquí al lado son los que mueren; son dos minutos, porque en esos dos minutos es cuando mueren los niños; es que el niño se lo quita, porque esos niños que se lo quitan por sus padres desatentos son los que mueren.