La Criminología es desconocida en México

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“Por nuestra ignorancia no sabemos las cosas necesarias; por el error las sabemos mal.”

Robert Burton.

La aseveración que indica el titulo del presente artículo, no se refiere a quienes son estudiosos de la ciencia criminológica en este país americano. En México no es arriesgado afirmar que existe una buena cantidad de Criminólogos muy reconocidos, no solamente a nivel nacional sino en el mundo entero. El problema real se encuentra en aquellas personas que ocupan los puestos estratégicos en materia de seguridad pública, prevención del delito, tratamiento clínico a delincuentes o de todas aquellas áreas que tienen que ver con la conducta antisocial, o bien con el crimen, el criminal y la criminalidad. En nuestro país, esas personas son quienes desconocen en la mayoría de los casos a la Criminología.

El Dr. Luis Rodríguez Manzanera, presidente de la Sociedad Mexicana de Criminología (SOMECRIM) en conferencia impartida dentro del XIV Congreso Nacional de Criminología celebrado en 2009 en Ciudad Juárez, Chihuahua (México) decía que: “La Criminología mexicana efectivamente era reconocida internacionalmente, pero no era conocida en México”. Explicaba Manzanera que a nuestra Criminología no le era necesario comprobar su prestigio, ya que muchos autores habían trascendido a nivel internacional, el problema era que nuestros funcionarios públicos no lo sabían.

En la actualidad México cuenta con una Criminología Académica y Científica respetable, más allá de  los problemas que puedan existir en las universidades donde se imparte esta ciencia, contamos con una buena plantilla de criminólogos competentes, jóvenes entusiastas que buscan una oportunidad laboral en nuestra sociedad.

Desde que el Dr. Alfonso Quiroz Cuarón, fundara la SOMECRIM en 1975, la Criminología ha asentado sólidamente sus bases en México. Recientemente se creó el  Consejo Nacional de Instituciones de Enseñanza Criminológica  (CIECRIM) que depende de la SOMECRIM y cuyo objetivo es promover la investigación criminológica y gestionar las acciones para unificar el plan de estudios a nivel nacional. Hay que decirlo, tenemos también la reciente creación de la Sociedad Mexicana de Criminología Capítulo Nuevo León, A.C. (SOMECRIMNL), asociación paralela a la SOMECRIM. Lo anterior ha provocado que en México se tenga diversidad de corrientes  ideológicas, lo cual no trae consigo otra cosa que no sean beneficios en pro de los estudiantes y la investigación. La competencia exige la calidad. Tenemos pues, en México tierra fértil para hacer una Criminología Aplicada que de verdad dé resultados eficaces en la disminución de la criminalidad. Lo anterior, en teoría. Sin embargo no es así, en México la violencia se escurre hasta el punto más recóndito de nuestra sociedad, y la delincuencia se incrementa desorbitadamente. Para visualizar lo anterior basta con revisar el ranking de las 50 ciudades con mayor violencia homicida en el mundo, que presenta la organización Seguridad, Justicia y Paz cit. pos. Costa (2012) en donde se encuentran 13 ciudades mexicanas. Cabe mencionar que México es el país que más ciudades aporta a este ranking.

La organización México Evalúa (2012) reporta 101 mil 199 homicidios dolosos ocurridos durante el último sexenio ¡Catastrófico! Aún así, no es todo. Durante la segunda Reunión Extraordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública (México), el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, presentó datos que retratan la situación del país en el tema de seguridad: de 2006 a 2011, se cometieron 10.6 millones de delitos a nivel nacional; uno de cada tres hogares mexicanos han tenido al menos una víctima del crimen, y siete de cada 10 mexicanos se sienten inseguros.

El sistema penitenciario deja mucho que desear. En México se está “educando para la delincuencia”, las cárceles  “son universidades del crimen”, “mal funcionan(salgado, 2012, ¶1). Algunas propuestas políticas para reducir y prevenir el delito, versan solamente en agravar las penas y reprimir el crimen, sin embargo, debiera ser lo contrario: “dar prioridad en la atención de las victimas” y “que la justicia sea más humana y cercana”. Esto no implica la inseguridad jurídica (Domingo, 2012, ¶14).

Un país sin servicios médicos, es un país enfermo. En México la Criminología es casi desconocida. Un país sin servicios criminológicos, es un país infestado de factores criminógenos.

Hay que dar a conocer la Criminología a quien debe conocerla: los mandatarios públicos y los líderes del sector empresarial. Desgraciadamente en México los dirigentes públicos son famosos por carecer de conciencia social, los puestos son otorgados más por mérito y lealtad política, que por preparación y especialización en los temas que se deben atender en cada puesto, expongo: cada administración, ya sea local, estatal o federal, una vez que toman el control del poder, designan a su personal de confianza en cada uno de los puestos más relevantes. Sería lógico que al frente del rubro de la salud se encuentre un medico, o en los asuntos de economía un economista, pero cuando vemos los rubros de seguridad pública, seguridad nacional, procuración e impartición de justicia, prevención del delito, centros penitenciarios etcétera, lo último que encontraremos será el perfil profesional de un criminólogo (aunque hay acepciones, son pocas). Posiblemente en algunas áreas exista coincidencia entre los puestos a desempeñar y el perfil académico, debido a que existen abogados, médicos y economistas que son también políticos militantes de alguno de los partidos existentes en nuestro país. Criminólogos, quizá encontremos alguno, pero no será más que eso.

En México se está lejos  de que la criminología sea conocida por los mandos públicos (destellos de luz se pueden observar cuando algún político emite una declaración pública sobre seguridad y justicia y menciona la palabra “criminología"). Quizá  la clase política en México decide conocer solamente lo que les conviene. Entonces la solución estaría en que hubieran mas criminólogos en la política, y que generaran méritos y lealtad partidista para poder ejercer algún día los puestos estratégicos de la seguridad pública, sin embargo, eso pondría en riesgo la ética de aquellos criminólogos aventureros, en México la cultura política se encuentra tan desacreditada, que son pocos quienes logran mantenerse pulcros ante la mancha que representa la corrupción. Es necesario un sistema que regule la corrupción en nuestro territorio, como apunta Servera (2012) en: Control, control y más control para erradicar la corrupción pública, pero ese es otro tema.

Regresando, es responsabilidad de las organizaciones no gubernamentales que lideran el conocimiento criminológico en esta nación, planear una estrategia eficaz para hacer que esta ciencia sea conocida en todos los ámbitos de nuestra sociedad, en todas las áreas laborales en donde la Criminología tenga injerencia, son muchas (sector privado: reclutamiento, prevención, seguridad, capacitación, planeación, investigación de accidentes en aseguradoras, asesoría de seguridad patrimonial o personal… En fin, todas las empresas necesitan seguridad. En el sector público: seguridad, prevención, tratamiento clínico, planeación de estrategias de seguridad en todos los niveles de gobierno, menores de edad, sentencias, exámenes de control de confianza [por cierto en estos últimos, el gobierno mexicano inició una campaña sin precedentes para evaluar la confiabilidad, es decir, detectar posibles rasgos no convenientes en la personalidad de todos los funcionarios públicos que laboran en las áreas de seguridad y justicia en el país, entre otros, se aplicaron exámenes médicos, psicológicos y socioeconómicos, sin embargo, la participación del Criminólogo no fue protagonista en estas evaluaciones, más grave aún, brilló por su ausencia]. No se tiene que acotar el que hacer de la Criminología al trabajo en los reclusorios (en donde tristemente en la práctica, el criminólogo tampoco es el principal). hay que utilizar el conocimiento adquirido hacia todos los rubros en donde sea útil. ¡Hay que vender la Criminología a la sociedad! Es imprescindible concebir a la Criminalística solamente como una técnica de la Criminología, no se discute la diferencia entre una y la otra, pero por estrategia, se deben unificar, es decir, que para ejercer la Criminalística se tenga que ser Criminólogo, esto amplía las posibilidades laborales. Actualmente en México se puede llegar a ser criminalista solamente con estudiar un diplomado o cursar la “capacitación” que las procuradurías imparten al ingresar como peritos.

La Criminología como carrera laboral implora aliento, casi agoniza, o como dice el Dr. Javier Jiménez Martínez, se visualiza un “futuro incierto para la Criminología”. La solución: conocerla, hacerla conocer y verdaderamente explotarla en todos sus sentidos.

REFERENCIAS

Costa, G. (2012). “La Situación de la Seguridad Ciudadana en América Latina”. Perú: Grupo de Trabajo Latinoamericano, Diálogo Interamericano [en línea]. Disponible en: <http://www.thedialogue.org/PublicationFiles/GinoCostaSpanishFINAL.PDF>, consultado el 10 de octubre de 2012.

Domingo, V. (2012). “Empieza a ser "Urgente" Una Justicia Penal Más "Humana". En: Criminología y Justicia [en línea]. Disponible en: <http://crimyjust.com >, consultado el 10 de diciembre de 2012.¶14.

Jiménez, M. (2012) “El Futuro Incierto de la Criminología”. Conferencia Magistral presentada en: Congreso Internacional de Criminología 2012: El Discurso en el Contexto Global: SOMECRIMNL. 18 y 19 de octubre, México, DF. 

Ramírez, L. (2012). “Indicadores de Víctimas Visibles e Invisibles de Homicidio”. México: México Evalúa, Centro de Análisis de Políticas Públicas, A.C. [En línea]. Disponible en: <http://mexicoevalua.org/descargables/413537_IVVI-H.pdf>, consultado el 1 de diciembre de 2012.

Rodríguez, M. (2009) “Presentación” en: XIII Congreso Nacional de Criminología: La Criminología y el Nuevo Sistema de Justicia Penal: SOMECRIM. Del 16 al 19 de noviembre, Ciudad Juárez, Chihuahua, México.

Servera, J. (2012). “Control, Control y Más Control Para Erradicar la Corrupción Pública”. En: Criminología y Justicia [en línea]. Disponible en: <http://crimyjust.com >, consultado el 15 de diciembre de 2012.

Salgado, A. (2012). “Educando Para La Delincuencia En México”. En: Criminología y Justicia [en línea]. Disponible en: <http://crimyjust.com >>, consultado el 17 de diciembre de 2012. ¶1.

Last modified on Friday, 28 December 2012 02:51
Juan José Martínez Bolaños

Criminólogo y entusiasta investigador social.

En todo lo que hago me considero siempre un amateur, como bien dijera Richard Bach "Un escritor profesional es un amateur que no se rinde

Mis mayores virtudes son: la loca costumbre idealista de soñar todo el tiempo, y la lucha perpetua para alcanzar esos sueños. El "fracaso": mi mayor aliado y amigo; nunca ha llegado a mi vida sin antes surcar una aguerrida  batalla.

Licenciado en Criminología por la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) | Estudiante de la Maestría en Criminología y Ciencias Forenses | Becario del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) | Consultor especialista en Seguridad Privada | Ex Supervisor Operativo en: SECURITAS (México) | Coordinador de Operaciones en: Servicios Operativos de Tamaulipas (SOT).