En los últimos cuatro años el número de privados de libertad en los centros penitenciarios españoles ha experimentado una importante disminución, rompiendo la línea ascendente que mantenía desde hacía más de diez años.

Los datos dicen que en los últimos cuatro años nuestra población penitenciaria ha disminuido un 12,24%, pasando de 76.079 internos a último día de 2009 a 66.765 en la misma fecha de 2013.

La humanidad lleva el conflicto en su ADN. Muchas de las páginas de su historia están repletas de capítulos referentes al conflicto entre grupos poblacionales que se disputan la hegemonía sobre un territorio. Veamos unos cuantos ejemplos:

  • Los vikingos asentados en Groenlandia o en Vinland se enfrentaron a los skraelings, la población thule a la que hoy en día conocemos como esquimales.

  • Los aborígenes Australianos se enfrentaron a los colonos blancos, muchos de ellos pertenecientes a las colonias presidiarias británicas.

“El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a sus presos”

Dostoievski

El Sistema Penitenciario Mexicano en cifras

Antes de comenzar, es importante hacer una revisión, que ilustre cuantitativamente la situación que impera en los centros de reclusión de la República Mexicana.

México cuenta con 419 centros penitenciarios, los cuales se dividen en 13 centros que dependen del Gobierno Federal, 305 centros que dependen de los gobiernos Estatales, 10 centros que dependen del Gobierno del Distrito Federal (D.F.) y 91 centros que dependen de los Gobiernos Municipales. (Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, 2012: 8)

Desde el año 1990 la población penitenciaria española ha mantenido una progresiva tendencia al alza, pasando de 33.058 internos a último día de ese año a 76.079 a 31 de diciembre de 2009, llegando hasta los 76.951 internos en mayo de 2010, fecha en la que se inicia una inflexión que ha llevado a un descenso del número de personas privadas de libertad, que en diciembre de 2011 se situaba en 70.472.

El día 23 de diciembre de 2010 entró en vigor la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, que modificaba el Código Penal. Fue su vigésimo quinta modificación si las cuentas no me han fallado (y no la última pues volvería a ser modificado por la Ley Orgánica 3/2011, de 28 de enero) desde su publicación en 1995.