• Entrevista a Carlos Pérez Padilla, agregado político de la Delegación de la Unión Europea en Cuba.

Si existe una alusión precisa de lo que es una cárcel latinoamericana, no hay mejor ejemplo que el de una lata de sardinas, todos amontonados.

Quizá para el poder exista una mejor alusión, la de un bote de basura, donde todos los desechos se acumulan. Desperdicios que se encuentran entremezclados, uno encima de otro.
En este lado del mundo no se respetan las reglas o leyes mínimas de reclusión, así como tampoco los derechos humanos. No se nos olvide que el preso es un desecho.

“El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a sus presos”

Dostoievski

 

El domingo 18 de agosto, tras un supuesto enfrentamiento entre bandas de la cárcel Yare I en Venezuela, mueren más de 20 internos, entre ellos un familiar.  Múltiples acontecimientos violentos han sucedido en las cárceles de este país en lo que va del año; en junio  en la cárcel “Rodeo II” un motín duró 27 días; en julio, en la cárcel de Mérida tras un mes de conflicto mueren 20 personas. Según el Observatorio Venezolano de Prisiones, tan sólo en el primer semestre de 2012, han muerto 304 presos y ha habido 527 heridos.