Estoy convencida que las personas pueden cambiar y mejorar, sin embargo, las condiciones que imperan el sistema penitenciario mexicano así como la reacción social ante los expresidiarios puede provocar que la reinserción sea una utopía.

La cárcel ha sido por excelencia, la pena utilizada por el derecho penal contemporáneo; ante una gama de muchos delitos (patrimoniales, contra la vida, contra la sexualidad, contra la salud, etc.) existe una misma solución aparente; encerrar a todos aquellos que lesionan algún bien jurídico o que ponen en riesgo a la sociedad. Resulta curioso que ante diferentes males, se utilice la misma “medicina”.