Todas las cultura sin excepción, están construidas sobre bases sociales nomotéticas, que rigen la convivencia gregaria, estas bases comprenden el sistema de creencias cimentadas en la axiología de su microcosmos, que delimita su comprensión del mundo con relación a la interacción de los miembros de la cultura de que se trate.

Dicha nomotética social, se encuentra en diversas formas, algunas veces son meras costumbres y tradiciones, normas orales de trascendencia intergeneracional; así las culturas que muestran mayor entramado en su composición, cuentan con un sistema de normas emanado del poder político, sin que esto implique la inexistencia de normas positivas que no tienen ese origen, y que forman parte del imperio nomotético que delimita la actuación de cada uno de sus miembros.