Dos jóvenes policías prestaban servicio ese mes en turno de noche. Era el sueño de cualquier defensor de la ley, hacer realidad sus imaginaciones, detener ladrones, conductores borrachos, atender homicidios, agresiones... un largo etcétera de intervenciones que ellos sabían que se iban a producir por la noche. Y es que cuando el sol descansa hay un sexto sentido que comienza a trabajar, por la noche se ven cosas que por el día sería muy difícil apreciar.