Algunas ideas para parecerlo


 

Según cuenta Plutarco en sus "Vidas paralelas", un rico patricio romano estaba enamorado de Pompeya, la mujer de Julio César, y aprovechando una fiesta se coló disfrazado en la casa de éste, siendo descubierto, apresado, juzgado y condenado por la doble acusación de engaño y sacrilegio. Como consecuencia de este hecho, César reprobó a su mujer, a pesar de estar seguro de que ella no había cometido ningún hecho indecoroso y que no le había sido infiel, pero afirmando que no le agradaba el hecho de que su mujer fuera sospechosa de infidelidad, porque no bastaba que la mujer del César fuera honesta, también tenía que parecerlo.

Esta última semana ando releyendo a Thoreau (1817-1862), uno de los grandes fundadores de la literatura norteamericana. En su breve pero famoso escrito titulado Desobediencia civil encontramos reflexiones que lejos de caer en el desfase siguen siendo más que vigentes. Entre ellas extraigo un párrafo que viene a colación de las manifestaciones y acampadas que, desde el pasado 15 de mayo, se vienen dando en los diferentes puntos del estado español:

 

Hay leyes injustas:¿Nos contentaremos con obedecerlas o intentaremos corregirlas y las obedeceremos hasta conseguirlo?¿O las transgrediremos desde ahora mismo? Bajo un gobierno como este nuestro, muchos creen que deben esperar hasta convencer a la mayoría de la necesidad de alterarlo. Creen que si opusieran resistencia el remedio sería peor que la enfermedad. Pero eso es culpa del propio gobierno.¿Por qué no aprecia el valor de esa minoría prudente? ¿Por qué grita y se resiste antes de ser herido? ¿Por qué no anima a sus ciudadanos a estar alerta y a señalar los errores para mejorar en su acción?¿Por qué tenemos siempre que crucificar a Cristo y excomulgar Copérnico y Lutero y declarar rebeldes a Washington y Franklin?

(Desobediencia civil y otros escritos, 48, Tecnos)

Cuando un delito muy grave ocurre, pensamos que no hay justicia y quizá guiados en parte por los medios de comunicación solo tenemos una cosa en mente, que el infractor sea castigado de forma severa, con penas muy duras para  de esta forma dar ejemplo, sin embargo nunca hasta hace muy poco me había dado cuenta de que nos olvidamos sistemáticamente de las víctimas, de qué queremos para las víctimas. Nuestro centro de atención es el infractor como mucho pensamos que con el castigo ejemplar al delincuente, la víctima se va a sentir mejor. ¿Pero realmente siempre es así o quizá los que nos sentimos mejor somos nosotros, muchos de los cuales nunca hemos sido víctimas directas de un delito, con lo que no podemos saber por lo que están pasando las verdaderas víctimas?

El hecho de que las víctimas soliciten penas más duras es algo lógico puesto que son sentimientos normales propios de los seres humanos. Partiendo de ahí, la gran pregunta es ¿si es bueno que una persona sea considerada víctima toda la vida? Un ejemplo de esta pregunta puede ser los padres de Marta del Castillo.

“La denuncia de las imperfecciones del sistema judicial en la Gran Pantalla”

alt

El Cine constituye, sin duda, un buen instrumento metodológico para denunciar las imperfecciones del sistema judicial, porque así como en la realidad la justicia se enjuicia con la inteligencia, en el Cine la justicia conecta con las emociones, lo que permite interiorizar mucho mejor los mensajes que se pretenden  trasladar al público.

JUSTICIA RESTAURATIVA

Hasta ahora nuestro sistema estaba basado en una concepción de justicia retributiva donde ésta es vista como una responsabilidad de los profesionales y los delitos como acciones contra el estado. Con el cambio a la Justicia, anteriormente mencionada como restaurativa, se da la oportunidad a los ofensores de responsabilizarse por el hecho delictivo o la acción causada, tomar conciencia de la repercusión que su conducta a tenido en la otra persona y reparar el daño ocasionado. Con este cambio de justicia retributiva a restaurativa se convierte el estado en socio de la comunidad.

Una pregunta que puede surgir es de dónde surge el concepto de “restorative justice”, traducido no muy acertadamente al castellano como justicia restaurativa, aunque más bien debería denominarse justicia restauradora o reparadora.

Lo que está claro es que no es un concepto nuevo, y simplemente se basa en el restablecimiento del equilibrio roto, por la trasgresión de la norma y la posible reintegración del infractor.

Las elecciones han pasado y mientras unos se lamentan la pérdida de votos y por tanto de poder, otros se vanaglorian de su avance coyuntural hacia el poder y el futuro gobierno de España. Todo esto al ciudadano de a pie nos puede parecer mejor o peor pero lo que la mayoría tenemos claro, es que hay que poner remedio a la crisis.

¿LA JUSTICIA PENAL TRADICIONAL EN LA ACTUALIDAD?

 

Actualmente cada vez que un delito grave ocurre, se abre un nuevo debate en la sociedad acerca de la necesidad de endurecer las penas, como si esto fuera la “panacea” de todos los problemas.

El castigo al culpable se ha convertido en una autentica obsesión social, saciando la “sed de venganza” del estado y en menor medida la de la comunidad.

Sin embargo a pesar del rigorismo de las sanciones la realidad muestra alta tasa de reincidencia y escasa contención de los delincuentes ante las penas incluso más duras. Además las víctimas de los delitos experimentan una frecuente desilusión con el sistema de justicia penal. Esta justicia parte de la base de que el delito supone una violación de la norma, la justicia representa al gobierno y castiga al delincuente por el delito, y la víctima no es más que un mero testigo. Pocas personas se preocupan de si la víctima se siente amparada, por el sistema de justicia penal o de si el castigo es el único objetivo primordial.

Su posible traslado a la sociedad actual

 

altDon Quijote concibe la justicia penal partiendo de la bondad, la caridad, la misericordia y la compasión, lo que le lleva a percibir al delincuente más como una víctima que como un transgresor, de ahí su consideración del castigo de la conducta delictiva como algo inmerecido. Partiendo de esta premisa, el autor de este artículo analiza los posibles paralelismos que tiene en la sociedad actual esta percepción de Don Quijote.

  • El departamento de justicia de E.E.U.U denunciará a la compañía por anunciar drogas
  • Google cobró millones de dolares por aceptar anuncios de farmacéuticas que quebrantaban las leyes de los EEUU.
  • Se calcula que industria farmacéutica y de la salud se gasta alrededor de 1.000 millones de dólares en publicidad online.

El hecho de haber estudiado derecho, automáticamente hace que en ocasiones conocidos y familiares recurran a mí, preguntandome: ¿cómo puede ocurrir esto? ¿ es que no hay justicia? ¿pero esto puede ser así?... Yo que a pesar de todo, creo en la justicia y nuestro sistema intento pacificar y explicar el por qué de decisiones judiciales, de leyes y demás temás jurídico-penales que por "hache o por b" han creado alarma social. Sin embargo, en ocasiones se me hace cuesta arriba esta defensa, y es que el otro día el tio de mi marido me dijo: "la justicia me dá pánico" y realmente no puedo negar que a veces a mí también. Estoy pensando en el preso más antiguo de España, que desde el año 1976 encadena condenas si alguno no conoce el tema, estará pensando que deben ser delitos de sangre y que será un preso muy violento....pues no!. Se trata un preso común con delitos menores que lleva más de 30 años en prisión ( más de media vida).

Page 6 of 7