Esta pasada semana nuestras conciencias se vieron sacudidas por la espantosa desgracia sucedida en un pequeñito pueblo de Albacete, una pedanía llamada El Salobral, donde un individuo mataba a una niña a la que decía querer y a un hombre que estaba en la calle; y que luego, cobardemente, se ha quitado su miserable vida tras horas de infructuosas negociaciones (infructuosas porque sin su “obsesión” en el mundo ¿qué le retenía en él?, no había más salida que la muerte).

“Soy francotirador y os mataré a todos para quedarme con ella”

El sábado 20 de octubre de 2012 en la pedanía albaceteña de “El Salobral”,aproximadamente a las siete y veinte de la tarde, Juan Carlos Alfaro apretó el gatillo de su pistola repetidas veces, en concreto cuatro, poniendo fin a la vida de Almudena, una joven de 13 años con la que poco tiempo atrás le había unido una relación sentimental llena de trabas. Entonces, en ese preciso momento, Almudena se convertía en la víctima número 38 de la violencia de género en lo que va de año.