También esta semana pasada las personas con discapacidad en nuestro país se han echado a la calle exigiendo al gobierno que deje de recortarles no sólo su dinero sino también sus derechos, una manifestación multitudinaria y asombrosa por lo poco corriente, ya que nunca antes lo habían hecho, al menos no juntos, uniendo sus voces en un solo clamor.

La manifestación de las personas que sufren discapacidad y de sus familias tiene un trasfondo más doloroso y real que aquel que se nos quiere hacer ver, porque esta protesta masiva no es sólo por dinero y recortes, que también evidentemente, esta protesta se sitúa en el plano de la pérdida de derechos cuando se nace.