Un nuevo acto de violencia salvaje asalta las portadas de los periódicos, abre telediarios y sacude nuestras conciencias, y de nuevo es una violación, también en grupo (los agresores) pero esta vez en un país del primer mundo (México) y esta vez a un grupo de mujeres que al igual que Jyoti Singh Pandey creían estar a salvo de esta barbarie por estar acompañadas de hombres, pero de nada sirvió y fueron cruel y brutalmente vejadas en la seguridad de su refugio vacacional.