Juan Antonio Carreras Espallardo. Policía Local - Criminólogo

Las pruebas aportadas por los detectives privados en el proceso civil han sido históricamente discutidas, sobre todo en la justificación del valor probatorio de las mismas, amén de la naturaleza que hemos de conferirles. Se discute si las pruebas que aportan, sus informes, tienen el valor de documentales, testificales o periciales.

Si partimos de la base, de lo más elemental, nos encontramos con que la Constitución Española es la primera en reconocer el derecho de las partes del proceso judicial a aportar los medios de prueba que consideren pertinentes para defenderse, por eso sí, siempre que sean pertinentes, ya que no es un derecho pleno que reconozca todo tipo de pruebas, y ya estamos pensando en esas que se obtienen de forma ilícita.

Consideraciones generales

El fenómeno de la serialidad criminal desde siempre ha presentado dificultades a las autoridades policiales en la resolución de los diversos casos. Si bien no entraremos en detalles de asesinos seriales en particular, sólo por mencionar algunos tales como Ted Bundy, John Wayne Gacy, Jeffrey Dhamer, se han cobrado una veintena y más de crímenes antes de ser apresados.

Es cierto que asesinos en serie ha habido a lo largo de la historia. De éstos se tienen registros de algunos, como Gilles de Rais, Galius, la Condesa Elizabeth Báthory. Igualmente, la denominación “asesino serial” no es tan vieja como el fenómeno, sino que se acerca mucho a la actualidad.

El término observación, según nos refiere la Real Academia de la Lengua Española, proviene del latín observatio y significa acción y efecto de observar, que a su vez hace referencia a cuatro acepciones, según la misa fuente, de las que nos interesan la primera: examinar atentamente; y la cuarta: mirar con atención y recato, atisbar.

Mientras que el verbo ver se refiere al proceso de percibir los objetos por los ojos mediante la acción de la luz, la observación pretende ir más lejos, al involucrar al proceso de la percepción el acto consciente de utilizar los sentidos para obtener una información que estimamos nos será pertinente.

La Ley de Enjuiciamiento Criminal regula la rueda de reconocimiento en los Arts. 368 a 370 bajo la denominación de diligencia de reconocimiento; señalando que quienes tengan un cargo contra una determinada persona, deberán reconocerla judicialmente, a fin de que no ofrezca duda dequién es la persona a que aquéllos se refieren. Según la jurisprudencia del Tribunal Supremo español, su fin es la determinación del imputado como sujeto pasivo del proceso.