Criminología Sexual : La huella Humana III

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Conclusiones Finales

 

En los últimos cinco años han sido detenidas en España más de 1.200 personas por pornografía infantil en Internet.

Sólo este año ya han sido arrestadas 511, y hay además 189 imputadas.

Del millar de pederastas que fueron detenidos entre 2007 y 2005, sólo una treintena acabaron en la cárcel.

En 2006 se llevaron a cabo 15 grandes operaciones contra este delito; en 2007, 18; en 2008 van ya 26.

Entre 2005 y 2007 el número de casos de pornografía infantil creció un 150%: en 2005 se investigaron 135 casos, y en 2007, 341.

De los 341 casos de pornografía con menores detectados el año pasado, 313 fueron cometidos a través de Internet o las nuevas tecnologías.

 

Entre 2001 y 2005 se triplicaron las denuncias por pederastia en Internet. Según la ONG Protégeles, mientras que en 2001 se recibían 500 llamadas mensuales denunciando la presencia de contenidos pedófilos en la red, en 2004 el número había aumentado hasta 1.500. Desde 2001 hasta 2004 se recibieron un total de 28.900 denuncias y fueron identificadas 1.990 comunidades de pederastas.

De los 341 casos de pornografía con menores detectados el año pasado, 313 fueron cometidos a través de Internet

La edad de los pederastas en Internet ha bajado considerablemente en los últimos años. Cada vez más los hay en la franja de entre 16 y 18 años, según un informe del IV Foro Iberoamericano de Ciberpolicías, en el que participaron agentes de España, Estados Unidos y 14 países iberoamericanos.

Según una encuesta elaborada el año pasado por Unicef uno de cada diez españoles conoce a algún "turista sexual" que ha abusado de menores. Se calcula que entre 30.000 y 35.000 españoles viajan cada año, especialmente a Suramérica, para mantener relaciones sexuales pagadas con menores.

Nueve de cada diez pederastas son hombres.

Según la asociación Acción contra la Pornografía Infantil (ACPI), durante 2003 se recibieron denuncias sobre unas 10.000 páginas web sospechosas de incluir pornografía infantil denunciable en cualquier país.

"Por cada usuario que distribuye pornografía infantil, hay 100 que la consumen", según explica el presidente de ACPI y de la asociación Protégeles, Guillermo Cánovas.

Hace cuatro años se calculaba que en Internet circulaban alrededor de 600.000 fotografías y vídeos originales de pornografía infantil, y que el número de víctimas estaba entre los 60.000 y 100.000 menores. Las cifras pueden haberse cuadruplicado desde entonces.

Hotmail sigue siendo el vehículo de comunicación preferido de los pedófilos, los mecanismos de captación de víctimas e intercambio de material entre pederastas estaban agilizándose notablemente gracias a la mediación de Internet.

El denominador común es la tecnología (gracias tanto a su democratización y popularización como a las fragilidades de textos legales que no llegan a acompañar su ritmo de crecimiento y cambio; también a las nuevas costumbres que permiten a un menor de edad y un adulto en busca de víctimas coincidir en un mismo local) una herramienta a la que tanto se ensalza como se teme, es la pornografía. Con ella vienen sus prácticas (de consumo, de producción) y la cuestión de los límites: cómo cuidar a los niños ante los riesgos de una sexualidad que se aprende a espaldas de los adultos responsables por ellos.


La pornografía on line podría no ser más que una actualización, modernización tecnológica mediante, del clásico consumo de pasaje para la construcción de una masculinidad adolescente y adulta. Que el sexo y la sexualidad son el centro de la actividad política y económica de la versión actual del capitalismo es la gran tesis de Beatriz Preciado, la doctora en Filosofía española radicada en Francia, alumna de Agnés Séller y Jacques Derrida, responsable de sacudir la modorra académica de las teorías que en los últimos años. Comenzó 2008 publicando Testo yonqui, un ensayo narrado como ficción en el que somete a discurso las intervenciones sobre el cuerpo (el suyo durante un tratamiento de hormonas, por ejemplo), las dinámicas económicas y sus correlatos sociales. Estos son años, dice, de un régimen farmacopornográfico: un modo de capitalismo caliente, psicotrópico y de alguna manera punk. En él, “la industria pornográfica es hoy el gran motor impulsor de la economía informática: existen más de un millón y medio de webs adultas accesibles desde cualquier punto del planeta. De los 16.000 millones de dólares anuales de beneficios de la industria del sexo, una buena parte proviene de los portales porno de Internet. Cada día, 350 nuevos portales porno abren sus puertas virtuales a un número exponencialmente creciente de usuarios. Si es cierto que los portales porno siguen estando en su mayoría bajo el dominio de multinacionales, el mercado emergente del porno en Internet surge de los portales amateurs.” Y es que el modelo de los negocios que nace a partir de esos sitios no profesionales (en el sentido de no generados por una industria o una empresa), su inmediatez y su manera de tomar el pulso al mercado (que crece, que se expande a cada momento) han dado las pautas para conformar “el modelo de rentabilidad máxima del mercado cibernético en su conjunto (sólo comparable a la especulación financiera): inversión mínima, venta directa del producto en tiempo real, de forma única, produciendo la satisfacción inmediata del consumidor en y a través de la visita al portal. Cualquier otro portal de Internet se modela y se organiza de acuerdo con esta lógica masturbatoria de consumo pornográfico. Si los analistas comerciales que dirigen Google o Ebay siguen con atención las fluctuaciones del mercado cyberporno es porque saben que la industria de la pornografía provee un modelo económico de la evolución del mercado cibernético en su conjunto”. El pornográfico, en los últimos años, no es tanto un género de productos específicos como un modo de comprender y emprender negocios, pero también aprendizajes y formas de relación social.


Los pedófilos son cada vez más técnicos, y los foros en los que operan son cada vez más cerrados. Los que tienen conocimientos sobre seguridad en Internet los comparten con los demás, de modo que cada vez son más difíciles de localizar, si bien los métodos de la Policía son, también, cada vez más sofisticados.

Los pederastas suelen intercambiar asimismo información sobre cómo engañar a los padres de un niño, cómo intercambiar pornografía de forma privada y cómo evitar ser descubiertos.

Las imágenes que se suelen ven por Internet proceden de lo que la Policía llama "intercambio altruista". Normalmente no son colocadas por organizaciones, sino por los propios pederastas, que muchas veces las obtienen de su entorno familiar (hijos, sobrinos, hijos de vecinos...).

Los policías expertos en Internet han explicado en reiteradas ocasiones que los pederastas se infiltran a menudo en chats de adolescentes, haciéndose pasar por personas de su misma edad y consiguiendo en algunos casos que lleguen a desnudarse frente a la webcam. También intentan obtener sus teléfonos para tratar de lograr un contacto real. Lo más usual es que el pederasta entre en un chat, se registre con un apodo y abra una sala de usuario en la que, en apenas media hora, puede intercambiar decenas de fotos y vídeos. Luego la sala desaparece.

Los pederastas se infiltran en chats de adolescentes, haciéndose pasar por personas de su misma edad

De acuerdo con diversos informes policiales, los pederastas empiezan con imágenes más suaves y van derivando hacia imágenes cada vez más duras y con víctimas más jóvenes, lo que les lleva a desear un contacto real que, en muchos casos, se acaba satisfaciendo en el denominado "turismo sexual".

En el caso de los menores de edad como consumidores de pederastia empiezan por curiosidad y descubren que les gusta y que son adictos, con la diferencia de que antes de la era de Internet esas imágenes debían buscarse y ahora están al alcance de cualquiera.

 

En España, la principal unidad contra el tráfico de pornografía infantil en Internet es la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Policía Nacional. Esta integrada por 40 agentes, de los cuales 12 se dedican a investigar los cerca de 30.000 avisos anuales que los internautas hacen llegar por correo electrónico o teléfono (según informó el diario La Razón, Francia, Gran Bretaña o Alemania tienen equipos de un mínimo de 200 personas, y sólo en París trabajan 90 agentes). Cada cuatro meses se reúnen con sus compañeros europeos, con Europol e Interpol, y llevan a cabo cursos de reciclaje. También prestan asesoramiento a policías de Latinoamérica.

La Guardia Civil también lucha contra la pederastia en Internet, a través, principalmente, del Grupo de Delitos Telemáticos.

Además de la Policía, son muchas las asociaciones y páginas web que están luchando contra la pederastia, al tiempo que ofrecen ayuda a las víctimas, tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Entre ellas, Prodeni España, ACPI (Asociación Contra la Pornografía Infantil), la asociación Protégeles, Pedofilia-no, El Amor Es Más Fuerte (Colombia), INHOPE, Safety Tips for Kids on the Internet (del FBI), AFA (Francia), FSM (Alemania), MELDPUNT (Holanda), Stop! Child Pornography (EE UU), Counter Pedophilia Investigative Unit... En la mayoría de ellas se puede pedir ayuda y consejo.

Desde octubre de 2004, fecha en que se modificó el Código Penal, además de multas, se impone una pena de tres meses a un año de prisión para quien posea vídeos o fotografías pornográficas de niños (antes de la reforma, la posesión no era castigada). En el caso de producir o distribuir este material, la pena es de entre uno y cuatro años de cárcel, que aumentan a ocho si incluye imágenes de menores de 13 años. A diferencia de lo que ocurre con el racismo o el terrorismo, en España no está tipificado el delito de la apología de la pedofilia.

 

A principios de 2008, el Tribunal Supremo español emitió una sentencia por la que se considera legal que los policías se hagan pasar por pederastas o finjan que son niños en foros de internautas para coger in fraganti a los presuntos delincuentes.

 

En febrero, la Guardia Civil colgó por primera vez en su página web fotos de presuntos pederastas, extraídas de vídeos de contenido pedófilo, y pidió la colaboración ciudadana para proceder a su identificación.

 

En Cataluña, la Generalitat ha anunciado que está dispuesta a aplicar la castración química voluntaria a los presos condenados por delitos de agresión sexual, suministrándoles fármacos que, en teoría, inhiben la libido. Uno de los principales problemas de esta medida es que resulta muy difícil comprobar que se mantiene el tratamiento una vez que el sujeto ha salido de la cárcel.

 

En febrero de 2005, Terra, MSN-Microsoft, Yahoo y Wanadoo en España se unieron en un proyecto para defender los derechos de los menores en la Red. Los proveedores de servicios y contenidos de Internet se comprometieron a retirar las páginas, foros y comunidades virtuales en las que se haga apología de la pedofilia y el delito sexual, o se incite a la anorexia y la bulimia.

Tres grandes proveedores de Internet en EE UU, Verizon, Sprint y Time Warner Cable, llegaron a un acuerdo para bloquear los boletines on line y páginas web a través de las que se distribuyen imágenes de pornografía infantil.

Microsoft desarrolló un sofisticado programa para rastrear pederastas en la Red, que fue puesto en práctica por la policía de Toronto (Canadá).

La policía británica creó un portal trampa sobre pedofilia con la intención de cazar a los que busquen este tipo de contenidos en Internet. La página ofrecía indicios de contenido ilegal y luego almacenaba los datos de las personas que intentaban acceder a contenidos más escabrosos.

Desde 2004 muchos pederastas británicos están controlados por satélite, gracias a un dispositivo electrónico que llevan los delincuentes ya condenados, y cuyo error es de apenas unos metros.

También en el Reino Unido, y según se anunció el mes pasado, los pederastas que hayan cumplido su condena podrán ser obligados a someterse a un detector de mentiras para comprobar que cumplen con las condiciones de su puesta en libertad (mantenerse alejados de los colegios o de centros infantiles de ocio, por ejemplo). En cuatro condados ingleses, además, los padres tendrán derecho a que la Policía les informe si en su entorno viven personas con antecedentes por pederastia.

El Gobierno polaco pretende imponer la castración química a los pederastas reincidentes

Tras conocerse el caso de un hombre que secuestró y violó a su hija durante seis años en la localidad polaca de Siedlce, el Gobierno de Polonia está ultimando un polémico proyecto de ley para imponer (obligatoriamente) la castración química a los pederastas reincidentes. El Reino Unido, Dinamarca, Suiza, Suecia y Alemania ya dan la opción de aplicar la castración química a los pederastas, pero sólo si el que ha cometido los abusos lo acepta y bajo la supervisión de un psiquiatra cualificado.

China, con más de 90 millones de usuarios de Internet, cerca del 50% de los cuales son menores de 24 años, ha llegado a restringir el uso de contraseñas en Internet para luchar contra las páginas de contenido pedófilo.

 

Reflexiones

 

“El asesinado no es irresponsable de su asesinato. Y el robado no es inculpable de haber sido robado. El justo no es inocente de los actos del malvado. Y el puro no está limpio de los actos del felón. Es más, el delincuente es a menudo la víctima del injuriado. Y el condenado es, con frecuencia quien carga la cadena del inocente inmaculado. No podéis separar al justo del injusto y al bueno del malvado.

Pues juntos se yerguen de cara al sol, como juntos se entretejen el hilo negro y el hilo blanco. Y cuando el hilo negro se rompe, el tejedor revisará toda la tela y examinará el telar entero”.

                                                                                                                                                                              Poema de Gibrán Jalil Gibrán


 

En diversos análisis, estudios y opiniones se ha dicho que una gran parte de los problemas que hoy vivimos tienen su origen en la sociedad. Se habla de la descomposición del “tejido social”. Y cómo no si en cualquiera de las aéreas que analicemos es el material humano la causa de fondo.

En otras palabras, si los políticos son irresponsables, ineficientes, corruptos y demagogos, nada debe extrañarnos. Son producto de esta sociedad. Nosotros, la colectividad, los creamos. Si los policías son corruptos y desleales a la sociedad y a su corporación, ¿por qué nos sorprendemos? Si existen sacerdotes pederastas, secuestradores, médicos violadores, narcos ¿De qué nos espantamos? Todos son producto de esta sociedad.

Y me surge la duda razonable, porque de la minuciosa observación del comportamiento desviado de un comerciante abusivo, o de un taxista ladrón o de un mecánico irresponsable, no me queda más que llegar a una conclusión: son el reflejo real de esta sociedad enferma.

Y la enfermedad es “negación de la otredad”. La “otredad” es un término elaborado en el campo de la Antropología Cultural durante el siglo XX, designando el objeto de estudio de esta disciplina: la alteridad cultural. Es decir, partiendo del reconocimiento de lo diverso, de lo diferente, buscar el punto exacto de interacción con el yo, o sea el que no es el otro.
El “otro”, soy yo, porque cuando no lo veo se vuelve contra mí.

 

Creo que todos nos escandalizamos cuando se descubren casos de abusos sexuales a menores.

Casos de abusos por parte de sacerdotes de la Iglesia Católica. Tenemos casos en Alemania, Irlanda o España. Pese a la petición de perdón del Papa, las nuevas diligencias en el seno de la Iglesia contra la pederastia o la inhabilitación como sacerdotes u obispos de algunos, que no todos, miembros de la Iglesia implicados, los casos siguen multiplicándose.

 

El que el humano sea la especie dominante, es cosa de la inteligencia y saber manejar los instintos sexuales, del mono primitivo, por parte de las hembras. Las "monas" que mantenían un celo más largo, conseguían que los machos permanecieran durante todo ese tiempo, con ellas, atraídos por la posibilidad de practicar el sexo, lo que proporcionaba a la hembra una protección propia y de la prole, y la aportación de comida para ambos, que les conseguía el macho que permanecía con ellas, algo que no conseguían aquellas otras que no lo tenían. Por selección natural, las menos "protegidas" fueron desapareciendo, dando paso a aquellas otras en las que el "celo" era más largo.
La prostitución masculina para mujeres es algo casi anecdótico, los escándalos sexuales en los que las protagonistas son las mujeres son mínimos, aunque en julio del 2010, la prensa se hiciera eco del caso de la dueña de L´Oreal, Liliane Bettencourt, en la mayoría de estos casos, si se estudian detenidamente, no es el sexo sino otras consideraciones los que han provocado estas situaciones. La pornografía, es fundamentalmente de consumo masculino, y la utilización de sexo por parte de estas las mujeres tiene connotaciones eminentemente económicas (punto aparte de los abusos, trata de blancas y presiones de los proxenetas, que deberían ser tratados con mayor dureza).
El sexo, es la mayor arma del arsenal con la que se puede provocar un desprestigio, personal o de instituciones.

 

“Ningún hombre es una isla; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque yo también soy miembro de la humanidad; y por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti, doblan por mi”.

E. Hemingway

 

 

Propuestas de política Criminal

Es importante enfatizar que los abusos a menores no son, desde luego, monopolio de la Iglesia Católica. Escándalos similares se han dado en muchas instituciones no religiosas, de las más diversas formas. Es precisamente donde hay menores en abundancia, donde muy probablemente los pederastas van a buscar a sus víctimas. Esto causa una gran duda e incluso angustia en los padres: ¿Cómo puedo estar razonablemente seguro que mi hijo no va a ser abusado en su colegio o iglesia?

Pero, ¿qué se puede hacer para evitar estas atrocidades? Tradicionalmente las respuestas han sido casi exclusivamente variaciones de propuestas enfocadas a incrementar las penas, bajo la creencia de que, a mayor pena, menor tentación a cometer atrocidades. Pero, como en otras esferas de lo criminal, pareciera que esto no funciona adecuadamente en este tipo de perversiones.

Un camino alternativo, complementario al de las penas, es poner el peso de la responsabilidad no sólo en el abusador, sino también en la organización a la que este pertenece. Así, ante un delito de esta naturaleza cometido por un miembro de la organización, no sólo el abusador se expone a sanciones penales, sino también la organización. Esto, en forma adicional, a las consecuencias civiles actuales.

 

Contar con un modelo de prevención de abusos sexuales a menores es una mínima exigencia de responsabilidad para las organizaciones. Sólo si se tiene un modelo adecuado de prevención de delitos sexuales contra menores, una organización debiera estar en condiciones de tener actividades con niños. Esto incluye salas cunas, jardines infantiles, escuelas, colegios, universidades, boy scouts, hogares de menores, reformatorios y hospitales, entre otros.

Los modelos de prevención requieren, para ser efectivos, considerar la realidad de cada institución y de sus miembros. Por ello, posiblemente no es factible elaborar un modelo único, pero sí señalar algunos elementos mínimos que deben tomarse en consideración:

  • Designación de un encargado de la implementación, ejecución y seguimiento del modelo de prevención. Este debe tener un alto nivel jerárquico y suficiente independencia.

  • Procesos de selección, reclutamiento y evaluación técnica y sicológica periódica de quienes se relacionan con menores.

  • Mecanismos adecuados de comunicación, educación sexual y evaluación frecuente con los menores y, según el caso, con sus familias, de modo de detectar oportunamente eventuales problemas.

  • Códigos de conducta que establezcan de forma inequívoca las políticas y procedimientos pertinentes, como también las correspondientes sanciones.

  • Sistemas de comunicación interna, incluyendo vías que aseguren confidencialidad, que permitan despejar dudas, solicitar apoyo y recomendaciones y formular denuncias de actos indebidos o sospechas de ellos.

  • Sistemas de control que aseguren que las anteriores políticas y procedimientos se están cumpliendo.

 

Por último, es fundamental que el modelo de prevención sea apropiado para los fines educacionales, espirituales u otros objetivos nobles de la organización y, en especial, que ello no lleve a la instalación de una suerte de policía interna. Es clave, entonces, compatibilizar la protección al menor, con la confianza que éste debe tener en su sacerdote, profesor o parvulario. De este modo, podremos estar tranquilos tanto de que nuestros hijos no serán abusados, como de que obtendrán los invaluables beneficios de las relaciones basadas en la confianza.

Así, ante un delito de esta naturaleza cometido por un miembro de la organización, no sólo el abusador se expone a sanciones penales, sino también la organización.

El delito forma parte de nuestras vidas, pero debemos reducirlo a su mínima expresión.

 

Bibliografía

1. Patrizia Romito, Un silencio ensordecedor. La violencia ocultada contra mujeres y niños Montesinos, Barcelona, 2007, págs. 175 y ss.

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8. Francisco Muñoz Conde, Derecho penal. Parte Especial., 16ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2007, ISBN 978-84-8456-942-8, en referencia a los delitos del 189.2 y 189.7 del código penal español que castiga el uso (delito de tenencia) de pornografía infantil y la fabricación de pornografía infantil en la que no se hubiera empleado menores.

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14. ECHEBURÚA, Enrique y Cristina GUERRICAECHEVARRÍA: Abuso sexual en la infancia: víctimas y agresores. Un enfoque clínico (pág. 1). Barcelona: Ariel (2.ª ed.), 2005. ISBN 978-84-344-7477-2.

15. ECHEBURÚA, Enrique y otros: «Indicaciones terapéuticas para los menores víctimas de abuso sexual», en María LAMEIRAS FERNÁNDEZ (coord.): Abusos sexuales en la infancia. Abordaje psicológico y jurídico (págs. 115- 137). Madrid: Biblioteca Nueva, 2002. ISBN 978-84-9742-010-5

16. FREYD, Jennifer J.: Abusos sexuales en la infancia. La lógica del olvido [1996], trad. de Pablo MANZANO. Madrid: Morata, 2003. ISBN 978-84-7112-477-7

17. GELITZ, Christiane: «Entrevista a Klaus Beier (responsable de un centro de tratamiento de pederastas)», en Mente y Cerebro (págs. 44-47), 32, 2008.

18. LAMEIRAS FERNÁNDEZ, María: «Aproximación psicológica a la problemática de los abusos sexuales en la infancia», en María LAMEIRAS FERNÁNDEZ

(coord.): Abusos sexuales en la infancia. Abordaje psicológico y jurídico (págs. 61-83). Madrid: Biblioteca Nueva, 2002. ISBN 978-84-9742-010-5 61

19. OLIVERIO FERRARIS, Anna y Bárbara GRAZIOSI: ¿Qué es la pedofilia? Barcelona: Paidós, 2004. ISBN 978-84-493-1637-1.

 

Last modified on Friday, 21 September 2012 11:13
Margharita Rosa Robayna Perera

De fuertes convicciones y principios, tenaz y audaz, valiente,  licenciada en derecho, ciencias de la información, ciencias políticas, criminología, Master en Diplomacia y Relaciones Internacionales, preparo mi doctorado sobre la paz y la seguridad internacional; gestión de conflictos, trabajo aplicando leyes. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía. El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.