Resumen: La criminalidad femenina siempre ha sido objeto de olvido, ya hablemos dentro de un nivel teórico o dentro de la práctica de las investigaciones científicas del campo de las ciencias penales. Considerada poco esencial e intranscendente, sus cifras de incidencia carecen de relevancia, por lo que no ha constituido por el momento un problema social claro. Pero, en las últimas décadas, esta tasa de delincuencia femenina ha ido creciendo, y las mujeres se han visto involucradas en una gran variabilidad de delitos. Delitos, muchos de ellos, ligados tradicionalmente con el género masculin por la violencia implícita que conlleva su ejecución, como es el caso de los asesinatos en serie.

El objetivo de este artículo es adentrarnos un poco en la conducta criminal de estas mujeres. Mujeres que, como bien refleja Marisa Grinstein en sus libros Mujeres Asesinas, “buscan liberarse, o que buscan venganza, o que, en su dolor, no saben qué buscan. Mujeres asesinas que se convierten en eso cuando se les agotan las alternativas. Mujeres que matan, casi siempre, a aquellos que aman o amaron”.

Palabras clave: criminología, mujeres, envenenadoras, viudas negras, asesinas seriales