La identificación de los cambios y dinámicas

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Se desarrollan nuevas tendencias en materia de seguridad, con aplicaciones regionales más concretas de los planteamientos generales, y la búsqueda de una globalización de estas tendencias.

Así, la segunda guerra mundial, ofrece muchas de las claves para comprender la época de la postguerra. En cualquier caso supone la recuperación del sistema de seguridad colectiva. La ONU resulta ser más perfecta que la SN y también más participativa, puesto que incluye a todas las grandes potencias del momento.

Pero la segunda guerra mundial conlleva otras consecuencias. En primer lugar, el desarrollo del potencial atómico por parte de algunas naciones, como quedó bien patente en Hiroshima y Nagashaki. Tras la segunda guerra mundial, EE. UU. no quiere entregar su arsenal atómico, y esto lleva a una guerra de armamentos entre las grandes potencias. Estados Unidos desea un sistema de seguridad estatal lo cual lleva, una vez más a la inseguridad colectiva.

Hasta 1950, la Unión Soviética no tiene armamento nuclear, pero Estados Unidos, sobrevalora la situación y  la trata como si lo tuviera, provocando un conflicto que durará 40 años: desde 1945-50, cuando se desarrolla la doctrina de la contención, hasta la caída del muro en 1989.

El primer teórico de la contención es Kennan. Sus teorías serán recogidas y llevadas a efecto por Truman.

Su línea de pensamiento es la siguiente:

    1. La URSS es el movimiento comunista, que tiende al expansionismo.

    2. Si se limita su expansionismo, su sistema económico entrará en crisis.

    3. Se la limitará política, económica y militarmente—de forma excepcional— de forma indefinida y a escala mundial.

EE. UU. como consecuencia, entrará en todos los conflictos posteriores a la segunda guerra mundial en los que esté presente la Unión Soviética. El primero de ellos es el de la soberanía griega en los Balcanes. Esta zona es la que primero se repartió en las conferencias de paz posteriores a la segunda guerra mundial. La Unión Soviética consiguió el control de Rumania, y la zona de Yugoslavia (este conjuntamente con Inglaterra), y Grecia quedó bajo mando británico. La Unión Soviética, que tradicionalmente siempre ha disputado esta zona, por el acceso al mar Mediterráneo que le proporcionaría, se conforma, ya que no desea entrar en una guerra general. En 1947, Gran Bretaña apoya a Grecia contra las guerrillas, y Estados Unidos entra de su parte en el conflicto.

En 1948, se pone en marcha el plan Marshall, 12.000 millones de $ en ayudas a Europa, a cambio del desarme de las guerrillas comunistas. Estas medidas se tomaron en dos direcciones: “Ayuda humanitaria básica” y “cooperación para el desarrollo”. En EEUU, el plan Marshall ayudó a convertir la economía de guerra en una economía de paz, evitando la recesión propia de un descenso tal de demanda. Además, Estados Unidos se cuela en el bolsillo europeo, teniendo una enorme influencia en las decisiones estatales posteriores.

Finalmente, en 1949 se crea la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Inicialmente es una alianza político-militar institucionalizada entre USA y Gran Bretaña. Más tarde a esta alianza se van suscribiendo Estados hasta la actualidad. Francia e Inglaterra comprueban que la OTAN no contempla sus intereses, sobre todo en relación con Alemania, y deciden crear la Unión Europea. (En 1950 se crean las Comunidades Europeas. Hacia 1953 ya se toma conciencia de la necesidad de unas fuerzas armadas propias, aunque no se vuelva a ello hasta 1991 en Maastricht).

La doctrina de la contención viene impuesta por EEUU. Hasta 1952, la URSS no consiguió armamento nuclear. Hasta entonces, esperaban un movimiento de los EEUU para reorganizar sus influencias a escalan mundial, manteniendo un ejército de 12 millones de hombres. Un par de aclaraciones:

  1. El miedo y la formulación de la doctrina de Truman provocan la aceleración de la investigación armamentística.

  2. El pacto de Varsovia no nace como respuesta a la OTAN, sino a la entrada de la RFA en la OTAN. Es decir, para evitar el rearme alemán. Lo interpretan como una violación del orden de Yalta y Potsdam. Hay que tener en cuenta que este movimiento alemán no solo provoca la respuesta soviética, sino también una por parte de Francia, que pone en marcha su propio programa atómico.

Este período es clave para comprender todo lo que ocurrirá después: los aciertos, y también los errores (Estados Unidos sobreestima la capacidad de la URSS, consolidando la bipolaridad y gastando mucho dinero en armamento, lo cual no se corresponde con la realidad objetiva de la época).

El mundo se divide política e ideológicamente en dos bloques. Es una división nuclearizada, que comienza oponiendo a EEUU y la Unión Soviética, a los que luego se les irán sumando otras potencias, que se alinean en uno u otro bloque en base a tratados. Esta división no se corresponde exactamente con la bipolaridad, ya que no todos los intereses de los Estados miembros de un bloque coinciden.

La seguridad basada en procesos de integración es mucho más efectiva que la colectivización de la seguridad, y bastante más que la seguridad basada en el rearme. La ONU no ha podido ser eficaz, porque está lastrada por las alianzas externas como la OTAN o el Pacto de Varsovia, pero es más eficaz que la Sociedad de Naciones, que a su vez es mucho más eficaz que otras organizaciones de siglos anteriores. La Unión Europea viene a suplir ese hueco dentro del territorio europeo. Estados Unidos se encuentra en Europa con un límite a su expansionismo, así que mantiene esta tendencia en el Pacífico.

Bajo los dos bloques hay importantes procesos de cambio que alteran las relaciones de las potencias como aliadas. Dentro de los bloques se llevan a cabo alianzas político-militares, y así la situación se debe ver revisada continuamente. Las guerras exacerban las diferencias entre potencias aliadas, que pasan en general a ser primero rivales y más tarde enemigas. Durante el periodo de entreguerras se dieron dos conflictos: potencias totalitarias vs. Potencias democráticas, y potencias comunistas vs. Potencias capitalistas. El primero de ellos se resolvió militarmente a través de la IIGM, el segundo fragmentó el mundo durante 40 años. Las diferencias resultan ya evidentes en las conferencias de paz de Yalta y Potsdam, que reparten el mundo para los aliados. Un ejemplo tópico lo constituye Alemania. Se llegó a proponer su división en 7 territorios.

El sistema de seguridad de postguerra es más perfecto que el anterior pero mantiene el arsenal atómico, lo cual genera un grave problema de inseguridad colectiva. Conviven en este periodo dos sistemas: uno particular, basado en la potencia nuclear de cada potencia, y otro colectivo, de la ONU. Generalmente es el primero el que prevalece, generando una carrera a la que se hubo de poner fin a finales de los años 60. Esto hace suponer que la ONU es, y siempre fue, un sistema obsoleto, en el que los miembros permanentes y el derecho de veto son elementos insignificantes.

En 1995, la OTAN debe redefinir sus propios objetivos, tras la caída del bloque comunista. Se redibujan sus límites de acción, supeditándose a la ONU, y ampliando sus objetivos a misiones de paz y de lucha antidroga. Se generan nuevos conflictos (Kosovo la ONU no aprueba que la OTAN actué, pero esta lo hace igualmente, consiguiendo victorias en todo caso –volvemos a un sistema de dualidad de la seguridad, aunque esta vez entre la OTAN y la ONU).

Europa empieza también a buscar su propio sistema de seguridad colectiva regional utilizando la UEO, ya que los intereses europeos no siempre coinciden con los americanos, como ha quedado largamente demostrado durante las dos guerras mundiales. La UEO crea unas fuerzas de acción rápida que se encargarán de labores de rescate de la población europea, misiones de paz y ayuda humanitaria, aunque con las miras puestas en una ampliación de competencias.

Surge la pregunta: ¿Qué ocurrirá con las zonas sin un sistema de defensa propio, antes este proceso de  regionalización?

El movimiento descolonizador no choca con la disuasión nuclear, sino más bien con los residuos del viejo sistema del siglo XIX. Las superpotencias intervienen en los conflictos para ganar posiciones estratégicas. El ejemplo típico y tópico es la guerra de Vietnam, que sigue a la guerra de Indochina de descolonización. EE. UU. entra para evitar que la zona caiga en manos comunistas. Otro ejemplo es la creación del estado de Israel, apoyada por la URSS, ya que los judíos se oponen al antiguo régimen colonial. Cambian de orientación cuando se apoyan en EEUU.

El sistema de la guerra de guerrillas nace con la segunda guerra mundial. Es muy efectivo. El pueblo se adiestra en técnicas de guerra y armas. El principio de los ejércitos basados en el reclutamiento obligatorio es deudor de la revolución francesa, aunque no se implanta definitivamente hasta el siglo XX. Con las guerrillas no es necesaria la organización de un ejército regular. Es útil cuando se es el más débil que el enemigo, pero no sirve para el enfrentamiento directo (falta de organización). Con esta estrategia, los países que se van descolonizando ven que no es necesario entrar en el sistema de disuasión: surge el movimiento de la No-Alineación.

Su estrategia es de no a lo nuclear y de apoyo a la ONU. Cuando cae la Unión Soviética y los sistemas coloniales este movimiento pasa por una crisis de objetivos que significa una desunión.

En 1968 se produce la crisis de los misiles de Cuba. La URSS trata de ganar cierta paridad con respecto a EE. UU. ya que estos poseía misiles nucleares de alcance medio en la RFA y Turquía, cuya potencia pensaba ser aumentada recientemente. Así, los misiles rusos sólo podían alcanzar territorio europeo, mientras que los misiles americanos podían atacar Moscú.

Con la crisis de los misiles de Cuba se decide replantear el sistema, ya que la disuasión amenaza con convertirse en un conflicto: si la disuasión no es suficiente, el otro podría pensar que era su momento de atacar.  Ese temor, junto con la proliferación de armas nuclear en terceros países, lleva a firmar el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (1968), con 2 cláusulas importantes:

  • Las potencias nucleares seguirán siéndolo, pero con restricciones

  • Todas las potencias nucleares evitarán que se creen más (por eso Israel desarrolla su armamento en secreto)

A partir de 1975, al concepto de seguridad y defensa se le añaden dos puntos:

  1. La seguridad regional también se puede conseguir a través de la seguridad colectiva

  2. A pesar de la división europea, es posible conseguir un sistema de seguridad regional, que sea estabilizador para los propios bloques.

Las medidas de cooperación son más importantes que las de defensa. Sin ellas no se habría conseguido la disolución del Pacto de Varsovia.

La segunda mitad del siglo XX ha supuesto la conformación de una nueva sociedad mundial, que ha sustituido a la sociedad internacional que marcó las relaciones internacionales a lo largo de toda la primera mitad de ese siglo, que tenía sus orígenes en la sociedad de Estados europeos que nació formalmente a partir de la Paz de Westfalia de 1648. Hemos asistido, en este sentido, a un importante proceso de cambio, por un lado, desde una sociedad internacional en la que los Estados eran actores casi exclusivos de las relaciones internacionales y sujetos exclusivos del derecho internacional, hasta una sociedad internacional en la que las dimensiones trasnacional y humana han pasado a tener, junto a la dimensión interestatal, una importancia y un protagonismo igualmente decisivo en las relaciones internacionales y en menor medida en el derecho internacional. Por otro lado, hemos pasado desde una sociedad internacional en la que, las relaciones internacionales, a pesar del alcance universal y planetario que ya tenían, estaban todavía condicionadas decisivamente por el espacio y el tiempo, a una sociedad global, caracterizada por la mundialización, la transnacionalización y la inmediatez e instantaneidad de una parte importantísima de sus relaciones.

Este cambio profundo, que ha afectado a la naturaleza misma de la sociedad internacional y a sus estructuras y dinámicas, se ha visto acompañado además a partir de finales de los años ochenta de un cambio también decisivo a nivel del sistema político-diplomático o sistema de Estados, como consecuencia del derrumbamiento de la Unión Soviética y del bloque comunista y el consecuente fin de la Guerra Fría y del sistema bipolar, que se habían impuesto desde finales de la Segunda Guerra Mundial. De un sistema interestatal marcadamente bipolar en el que las relaciones político-diplomáticas y estratégico-militares se estructuraban fundamentalmente en términos de enfrentamiento ideológico Este- Oeste y comunismo-capitalismo, con todas las consecuencias que de ello se derivaban para el funcionamiento de esa sociedad internacional a todos los niveles, militar, político, económico, científico-técnico, cultural, etc., en todas sus dimensiones, estatal, transnacional y humana, y actores, fuesen éstos estatales o no estatales, se ha pasado a un sistema que se mueve entre la unipolaridad desde el punto de vista militar y la multipolaridad desde el punto de vista político, económico y cultural y en la que las amenazas a la seguridad en el mundo de los Estados se plantean en términos multidireccionales y complejos.

Last modified on Friday, 14 September 2012 13:57
Margharita Rosa Robayna Perera

De fuertes convicciones y principios, tenaz y audaz, valiente,  licenciada en derecho, ciencias de la información, ciencias políticas, criminología, Master en Diplomacia y Relaciones Internacionales, preparo mi doctorado sobre la paz y la seguridad internacional; gestión de conflictos, trabajo aplicando leyes. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía. El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.