Para justificar su intervención en la guerra de Cuba, el accidente sufrido por el acorazado Maine en el puerto de La Habana fue presentado por los norteamericanos como una acción terrorista española.

Es posible que el presidente Roosevelt conociera con antelación los planes japoneses de atacar Peral Harbour, consintiéndolo para tener un pretexto que le permitiera participar en la Segunda Guerra Mundial.

El incidente del golfo de Tonkin fue falsificado para explicar la intervención estadounidense en Vietnam.

La Junta de Jefes del Estado Mayor planeó en su día escenificar varias acciones terroristas en EE. UU. con el fin de instigar una guerra contra el régimen de Fidel Castro.

Sadam Hussein fue deliberadamente engañado por la diplomacia estadounidense para que invadiera Kuwait.