Días antes seis turistas españolas habían sido violadas. Un grupo de delincuentes habría irrumpido en una villa cerca de la playa para abusar de las extranjeras.

A los hombres, al parecer también siete españoles, los habrían sometido durante la agresión, que, según algunos diarios, duró tres horas.

Días después el puerto de Acapulco, municipio del Estado de Gurrero, era calificado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, como la segunda ciudad más peligrosa del mundo[1], solo por debajo de San Pedro Sula, Honduras, y haciéndole compañía a diversas ciudades mexicanas.