Sí, soy consciente de que trabajar para la administración pública es muy atractivo, y que una buena parte de los criminólogos, incluyendo a los estudiantes de dicha disciplina, nos hemos imaginado alguna vez el bonito y estable futuro que podríamos llegar a obtener si consiguiéramos alcanzar una plaza en la administración. Y si a esto le añadimos que nuestras funciones pudieran estar relacionadas con el tratamiento y la prevención del delito, la reparación de la víctima y la resocialización del delincuente entre otras, podríamos llegar a hablar de un gran éxito profesional.