“Estamos empeñados en trabajar con ambas partes para llevar el nivel de terror a un nivel aceptable para ambas partes»

G. Bush.

Como señalaba al principio, los EEUU mantienen un inequívoco rechazo al Derecho Internacional en varios ámbitos; pero sin duda el más peligroso rechazo es el de la denominada acción o guerra preventiva, que hoy desean dirigir contra Irak y mañana dirigirán contra cualquier otro Estado, cuando los intereses de su minoría dirigente se lo aconsejen, exista o no exista causa real.

Según la Carta, los miembros de las NNUU convienen en aceptar y cumplir las decisiones del CS de acuerdo con esta Carta. Por tanto, las resoluciones del CS son obligatorias. Además -como he subrayado antes- nos encontramos ante el único órgano que puede decidir legítimamente el uso de la fuerza armada.

El 8 de Noviembre de 2002 el CS adoptaba su Resolución 1441. La causa última de la Resolución se halla en la ya mencionada invasión de Kuwait por parte de Irak en 1990, que constituyó una agresión. La Resolución 1441 señala que Irak no ha respetado Resoluciones anteriores del mismo CS, sobre todo en cuanto afectaban a sus programas de armas de destrucción masiva; en concreto ese Estado había dificultado la labor de la Comisión Especial de las Naciones Unidas, encargada de inspeccionar tales aspectos. ¿Qué decide en concreto el CS en la Resolución 1441? Las decisiones más importantes son las siguientes:

Vayamos ahora al uso de la fuerza en el ordenamiento internacional actual. La perspectiva seguida no puede ser otra que la de la Carta de las Naciones Unidas, el tratado internacional de la mayor trascendencia en el cual EEUU es parte y está pues obligado a cumplirlo.

En tal perspectiva sobresalen dos presupuestos teórico-prácticos: La prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales actuales y el Consejo de Seguridad como único órgano que puede decidir el uso de la fuerza armada.