Algunas fuerzas de seguridad tienen la capacidad de conducir las investigaciones de abuso sexual infantil de una manera proactiva. Planificar y promover una amplia red de información sobre pedofilia, donde las fuerzas del orden convierten al pedófilo en un confidente no se hace de la misma forma que con un narcotraficante. El concepto de la utilización de confidentes de todo tipo de criminales es fácilmente manejado por los organismos de aplicación de la ley. Las fuerzas de seguridad no convertirán a un asesino en un confidente, y tampoco lo harán con un pedófilo. Sin embargo, con el fin de identificar y detener a otros pedófilos se debe ser creativo e innovador.