Desde la psicología laboral se describen tres situaciones en las que puede encontrarse una persona en su puesto de trabajo: en una zona de confort, de desarrollo, o de aversión. En la zona de confort el trabajador se siente cómodo y seguro, con tareas rutinarias, conocidas, y capacidad para realizarlas. La de desarrollo  implica hacer algunos trabajos novedosos, partiendo de conocimientos previos pero necesitando formación complementaria o ayuda. Y en la zona de aversión ya estarían trabajos y funciones que sobrepasan nuestra formación y capacidades.

            Los hombres hacen daño por miedo o por odio.  

Esto ya lo decía Maquiavelo en 1513 cuando escribió “El príncipe”. Y efectivamente, es el miedo lo que está detrás de muchas conductas de acoso en el mundo laboral.

¿Y a quien o a qué se tiene miedo en una organización? Principalmente a las personas que representan algún tipo de amenaza.

Esto puede suceder, y de hecho sucede en muchas ocasiones, con los trabajadores más competentes o con mejores cualidades profesionales, pues son los que pueden dejar en evidencia la mediocridad de otros, o ser vistos como competidores.

 

En esta sección nos proponemos tratar temas donde la violencia aparece o se manifiesta en el ámbito laboral.

Pasamos mucho tiempo de nuestra vida en el trabajo, y el ambiente, clima laboral y relaciones personales en éste son una parte importante de la calidad de nuestra vida.