Tres años después de heredar el trono de España, los príncipes electores alemanes nombraron káiser del Sacro Imperio Romano Germánico al emperador Carlos I, con el nombre de Karl V (Carlos V). Ocurrió en Fráncfort (Hesse) el 28 de junio de 1519. Por aquel entonces, el territorio de la actual República Federal se encontraba fragmentado en numerosos y pequeños estados bajo una pluralidad de leyes que los jueces aplicaban discrecionalmente de acuerdo con su propio criterio. Para evitar esa falta de imparcialidad, el nuevo monarca recopiló toda aquella normativa bajo un único cuerpo legal al que se conoce con diversos nombres: Carolina, Lex Carolina, Peinliche Halsgerichtsordnung Karls V o, simplemente, CCC, por las iniciales de su denominación en latín: Constitutio Criminalis Carolina, que a pesar de lo que sugiere el nombre, incluyó tanto normas civiles como penales porque, de acuerdo con la tradición germánica, entonces no solía distinguirse entre ambas jurisdicciones.