In Albis

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dio a conocer el día 21 de octubre su sentencia sobre la Doctrina Parot y confirma su condena a España por aplicarla a la terrorista Dolores del Rio.

Tengo claro que muy probablemente no debería estar escribiendo sobre este tema, no solo por ser muy complicado, al haber mucha sensibilidad acumulada durante años sino porque deberíamos dejar de dar publicidad y normalizar esta sentencia, para no hacer más daño a las víctimas. Y es que siempre es complicado conjugar el respeto a los derechos de las víctimas, máxime cuando se trata de delitos muy graves, con lo que se considera ajustado a derecho.

Durante los últimos dos días, muchos me han tachado de inmoral por mostrarme abiertamente a favor de la revocación de dicha jurisprudencia. Aquí no voy a dar argumentos personales ni puramente criminológicos (sobre lo cual pido perdón por escribir una primera entrada tan poco criminológica) a favor ni en contra de la tumbada de esta Doctrina, ya que ambos posicionamientos son fuertemente defendibles desde ambos puntos de vista, tan solo voy a analizar objetivamente, y desde los principios del Código Penal, el por qué de mi posicionamiento a favor de la revocación.

La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos es uno de los organismos especializados que forman parte de la Organización de los Estados Americanos; su objetivo es promover y proteger los derechos humanos en este continente y, con ese propósito, su informe Justicia Juvenil y Derechos Humanos en las Américas, de 2011, analizó la situación en los distintos Estados miembros de la OEA. Las principales conclusiones de la CIDH –que no ahorra críticas y, en ciertas ocasiones, reconoce con preocupación graves carencias y ciertas prácticas– fueron en algunos momentos demoledoras. Comienza recordando que este sistema debe garantizar a los niños, niñas y adolescentes todos los derechos reconocidos para los demás seres humanos pero, además, debe garantizar la protección especial que se les debe suministrar en razón de su edad y etapa de desarrollo, conforme a los objetivos principales del sistema de justicia juvenil: la rehabilitación de los niños y su formación integral y reinserción social a fin de permitirles cumplir un papel constructivo en la sociedad.

Una de las noticias que sacudió el final de año fue la brutal violación de una joven a manos de seis hombres en un autobús en la India, después de horas de salvajismo simplemente tiraron su cuerpo del vehículo en marcha y esperaron que muriera; tras días luchando por su vida, su pequeño cuerpo destrozado no pudo resistir más y se unió a un corazón, un alma y unos sentimientos que ya habían matado.

Después supimos que no era el primer caso, que días antes otra niña se había suicidado tras no soportar la violación y el posterior trato recibido por las autoridades. Con esta crónica vinieron otras más plagadas de datos alarmantes: violaciones cada pocos minutos, inmunidad casi plena de los responsables, desprecio de las autoridades a las víctimas.... y todas estas noticias nos alarmaban y escandalizaban pero bueno... sucedían lejos, en países en vías de desarrollo, poco democráticos y que no conciben a las mujeres como personas iguales y con derechos.

Nos lamentamos de las 120 muertes acaecidas en un taller textil de Bangladesh, “pobre gente”, “qué lástima”, pero seguimos exigiendo que los precios de las prendas que adquirimos en nuestras tiendas, las del primer mundo, sean bajos; de la misma manera, rezamos para que el valor de las acciones de nuestras empresas textiles, esas que atesoramos en nuestras cuentas, suban constantemente.

Las extensas excepciones preliminares del caso Velásquez Rodríguez contra Honduras fueron el primer pronunciamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Se redactaron en San José (Costa Rica), sede de este tribunal internacional, el 26 de junio de 1987. El origen de esta denuncia se remontaba casi seis años atrás, cuando el 12 de septiembre de 1981, un estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Ángel Manfredo Velásquez Rodríguez, fue apresado en forma violenta y sin mediar orden judicial de captura, por elementos de la Dirección Nacional de Investigación (DNI) y del G-2 de las Fuerzas Armadas de Honduras (…) fue llevado junto con otros detenidos a las celdas de la II Estación de la Fuerza de Seguridad Pública ubicadas en el Barrio El Machén de Tegucigalpa, donde fue sometido a "duras interrogaciones bajo crueles torturas, acusado de supuestos delitos políticos"; cinco días más tarde, fue trasladado al I Batallón de Infantería donde prosiguieron con los interrogatorios descritos y que, a pesar de esto, todos los cuerpos policiales y de seguridad negaron su detención.

Como ha reiterado la jurisprudencia de la Corte de Estrasburgo –por ejemplo, en el caso Salman contra Turquía, de 27 de julio de 2000– desde los años 90, el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura (CPT) ha realizado diversas visitas a este país euroasiático, a la luz del considerable número de informes recibidos, de una variedad de fuentes,en los que se denunciaban las torturas y malos tratos infligidos, en particular, a las personas que se hallaban detenidas bajo custodia policial. En diciembre de 1992, el CPT enumeró algunos de los graves castigos que se empleaban constantementeen las cárceles turcas: la llamada horca palestina(o Palestinian hanging, que se corresponde con el strapparede la Italia medieval: se descoyuntan las articulaciones del reo al suspenderle en el aire con los brazos atados por la espalda); así como descargas eléctricas, chorros de agua fría a presióno la reclusión en celdas pequeñas, oscuras y sin ventilación.

Francisco Estrada V.  Entrevista a Anita Goh

Anita Goh es la Coordinadora del Grupo de Trabajo de las ONG’s que han levantado una campaña internacional para que el sistema internacional de derechos humanos de la infancia cuente con un nuevo mecanismo de denuncia de violaciones de derechos de los niños ante el Comité de Derechos del Niño. Esto se hará a través de un nuevo (el Tercero) Protocolo Facultativo, es decir, un tratado internacional de derechos humanos anexo a la Convención de Derechos del Niño. Hoy sabemos que el Protocolo Facultativo será adoptado el próximo lunes 19 de diciembre en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. El texto es el mismo que fue aprobado por resolución del Tercer Comité en noviembre.