In Albis

A lo largo de los últimos días existe un boom mediático con operaciones policiales contra la corrupción y por el monográfico del Congreso de los Diputados sobre este tema. Los medios se hacen eco de múltiples tramas corruptas de nuestros políticos. Pero, ¿este efecto hará que podamos prevenir mejor estas conductas?, ¿nos olvidaremos de ello en unos días y todo seguirá igual?, ¿es posible prevenirlo?, ¿cómo me afecta cómo ciudadano?, ¿las medidas porpuestas por el gobierno serán efectivas?. Para contestar a estas preguntas se expondrá lo que empezamos a saber en Criminología sobre estos delitos, la opinión pública al respecto y las medidas preventivas a aplicar, desde un punto de vista de efectividad científica.

En los medios de prensa se oye, continuamente, que la munición de punta hueca está totalmente prohibida en España. Algunos creen que incluso son ilegales para los propios agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad (FYCS). No solamente los informadores se manifiestan en esos términos, sino que es también frecuente oír la misma afirmación de boca de policías e instructores de tiro de las propias fuerzas. Todos se equivocan, pero también todo tiene sus matices. Hasta cierto punto es comprensible que los periodistas cometan esos errores, pues se meten en pantanos de fango de los que no pueden o no saben salir. Hay que comprenderlo porque ellos no son ni juristas, ni profesionales de las armas y la seguridad. Más justificación tiene el error cuando se descubre al público que la fuente periodística es un miembro de la comunidad policial. A los policías, tengan la categoría profesional que tenga y sean del cuerpo que sean, se les suele considerar expertos en determinadas materias, principalmente en armamento, tiro, cartuchería y balística. Estas consideraciones suelen hacerse con ligereza y a veces con frivolidad.

Aún reconociendo el sopor que puede llegar a generar la lectura de algunos programas electorales, uno se puede topar de vez en cuando con propuestas que, por su particularidad, ya sea positiva o negativamente, por sorprendernos gratamente o por indignarnos, nos acercan a una visión del estado de cosas con el que quizá no nos habíamos planteado encontranos. En la materia que nos pertoca existen preceptos en todos los ámbitos.

Empezando por el de la justicia, nos encontramos con una proposición presentada por España 2000 en su punto 22, en el que exigen "una “ley de legítima defensa” que garantice a los ciudadanos la inmunidad ante los efectos que pudiera tener cualquier respuesta ante los ataques a su integridad personal o patrimonial.",  un concepto en boga unos meses atrás tras la resolución del caso Tous.

Durante este periodo histórico, cinco Presidentes del Gobierno español fueron asesinados en poco más de un siglo; en los 104 años que van del magnicidio del general Prim, al que un grupo de más de una docena de embozados, como se decía por aquel entonces, disparó contra su carruaje el 27 de diciembre de 1870, hasta el atentado de ETA que voló el coche del almirante Carrero Blanco, en pleno barrio de Salamanca (Madrid), el 20 de diciembre de 1974; pasando por los asesinatos de Antonio Cánovas del Castillo, José Canalejas y Eduardo Dato.

A día de hoy, el único de estos crímenes que aún permanece impune es el primero de ellos. Juan Prim –uno de los monárquicos revolucionarios que destronó a Isabel IIpero que tuvo que elegir la persona del rey porque estableció la monarquía como forma de gobierno–murió tres días después del atentado, el 30 de diciembre de 1870, a causa de las infecciones en las heridas provocadas por los ocho disparos que recibió. A ciencia cierta, se desconoce tanto la autoría del crimen (si fue orquestado por un grupo político de absolutistas o republicanos; por algún complot de masones e incluso por los revolucionarios cubanos que luchaban por la independencia de la isla) como el verdadero motivo de aquella conjura que se produjo en uno de los momentos más convulsos de la España decimonónica, cuando acababa de promulgarse la Constitución de 1869 (el texto más completo y avanzado que habíamos tenido hasta ese momento) y se había nombrado rey a Amadeo I (que llegó a Madrid justo para dar el pésame en el entierro de Prim) restaurando una efímera monarquía que, a su vez, dio paso a la aún más breve I República.

El 3 de enero de 1874, el general Pavía disolvió la Asamblea republicana e inició el periodo de la Restauración. Hasta que se proclamó a Alfonso XII como nuevo rey, el malagueño Antonio Cánovas del Castillo –un hábil político al estilo inglés– se encargó primero de la regencia y después del Gobierno. A diferencia del anterior magnicidio, Cánovas fue asesinado por un único hombre, el periodista italiano Michele Angiolillo, el 8 de agosto de 1897, en el balneario guipuzcoano de Santa Águeda, mientras el presidente leía un periódico sentado en un banco. Primero le dio un tiro en la sien derecha y, según se desplomaba el cuerpo al suelo, le volvió a disparar dos veces más, en el pecho y la espalda. El motivo fue su ideología anarquista, enmarcado en una época muy violenta (bomba en el Liceo de Barcelona, doble atentado contra el rey, la Mano Negra en Andalucía, disturbios, etc.) le disparó para vengar el fusilamiento de sus camaradas en Montjuich ocurrido el verano anterior. El asesino fue juzgado y condenado a morir ejecutado en el garrote vil, apenas doce días después del crimen, el 20 de agosto de 1897.

A comienzos del siglo XX, el ferrolano José Canalejas y Méndez –un político progresista y anticlerical al que, en su época, se le tildó de radical y atrevido– tuvo un gran enfrentamiento con los sectores más católicos del país y con el propio Vaticano a raíz de aprobar la llamada Ley del Candado que impedía establecer nuevas órdenes religiosas; decisión que provocó un clima de auténtica crispación social. El 12 de noviembre de 1912, el presidente Canalejas se detuvo en el escaparate de una librería de la Puerta del Sol donde el anarquista aragonés Manuel Pardiñas le disparó también en la cabeza; cuando los guardaespaldas del Jefe de Gobierno estaban a punto de capturarlo, el asesino se suicidó pegándose dos tiros con su pistola Browning.

El cuarto magnicidio tuvo lugar junto a la Puerta de Alcalá, en Madrid, el 8 de marzo de 1921. Tres individuos que viajaban en una moto con sidecar se aproximaron al coche oficial del presidente Eduardo Dato y agotaron los cargadores de sus Mauser alcanzándole con siete proyectiles. Los asesinos fueron capturados por una mera casualidad del destino: un policía oyó a un agricultor quejarse de que una moto con sidecar, que pasó a toda velocidad, estuvo a punto de atropellar a su mula; se trataba de los anarquistas catalanes Pere Mateu, Ramón Casanellas y Luis Nicolau, miembros de un comando de la CNT que pretendía vengar la represión del Gobierno contra los obreros de Barcelona. En octubre de 1923 fueron condenados a muerte pero Alfonso XIII conmutó la pena capital por cadena perpetua en febrero de 1824. Sorprendentemente, al proclamarse la II República fueron liberados: Casanellas falleció en 1933 en un accidente de moto; Nicolau, en una contienda de la Guerra Civil, en 1939; y Mateu en 1982, en el sur de Francia donde pasó el resto de su vida.

Por último, el cántabro Luis Carrero Blanco fue nombrado Jefe de Gobierno en 1973, cargo que –hasta ese momento– compaginaba el general Franco con la Jefatura del Estado. El 20 de diciembre de 1974, en la esquina de las calles Claudio Coello y Maldonado –de nuevo, en el barrio madrileño de Salamanca– la potente explosión de unos 100 kg de Goma-2 ocultos bajo una galería excavada en el suelo de la calle por los terroristas de ETA de la Operación Ogro, hizo volar por los aires el coche del almirante por encima de la fachada de un edificio de seis plantas, chocando con su cornisa y cayendo al patio interior. 

En este artículo se expone la clasificación de la violencia que José Sanmartín desarrolló desde el Centro Reina Sofía. Se comienza con una diferenciación entre los conceptos de agresividad y violencia para luego realizar un rápido repaso a las distintas categorías que dicha clasificación establece. Asimismo, se ofrecen algunos datos estadísticos del alcance de algunos de esos tipos de violencia en España.

Sometidos a control por la normativa comunitaria y española y cuya exportación está prohibida por la ONU

Detenidos los vendedores -cinco empresarios españoles- y tres ciudadanos iraníes que habían viajado a España para formalizar la compra del material de guerra

También tenían previsto vender piezas y repuestos de las aeronaves de combate a Venezuela

Intervenidos en Madrid y Barcelona nueve helicópteros BELL-212, repuestos y diverso material de guerra, todo ello valorado en unos 100 millones de euros

 

Han sido detenidas cinco personas en España y siete en varios países de la península balcánica, entre ellas, el Jefe del “Cártel de los Balcanes”

La investigación ha culminado con la incautación de 368 kilos de cocaína en un alijo llevado a cabo entre Valencia y Pinedo, tras haber sido transbordado desde un barco mercante en alta mar

La Guardia Civil y la Policía de la República de Croacia, en una operación conjunta desarrollada en España, Bosnia i Herzegovina y Croacia, han detenido a doce personas, como presuntas autoras de un delito de tráfico de drogas, y se han incautado de 368 kilos de cocaína, tras su alijo en la costa valenciana.

Entre los detenidos se encuentra el jefe del “Cártel de los Balcanes”.

La operación “MAGOD-DOGMA” comenzó a finales del año pasado en el marco de una investigación en la que han participado la Oficina Nacional de la Agencia Antidroga estadounidense (DEA) en Viena, las Policías de Croacia, Montenegro, Holanda, República Checa, Italia y la Guardia Civil.

 

La considerada como la “mayor organización internacional que actuaba en España dedicada al tráfico ilegal de medicamentos, hormona de crecimiento y sustancias dopantes”, se ha desarticulado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en una operación llevada a cabo en Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana.

 

Han sido arrestados los dos administradores de las empresas que introducían la droga en España en el interior de contenedores procedentes de Colombia

El estupefaciente llegó al puerto de Barcelona, fue transportado a un polígono industrial de la localidad alicantina de Crevillente y finalmente trasladado a Benidorm

Alfredo Pérez Rubalcaba compareció ayer en rueda de prensa para mostrar la posición del Gobierno respecto a la muerte de Bin Laden. Afirmó que se trataba de una operación "muy importante" y habló de "un golpe muy duro para Al Qaeda", que ha venido repitiendo a lo largo de la rueda de prensa.

Así mismo, Rubalcaba no descartó la posibilidad de sufrir represalias tras la muerte de Bin Laden: "no se pueden descartar represalias anque todo parece apuntar que la muerte de Al Qaeda es un golpe duro"

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