In Albis

Resumen 

El presente expone una breve revisión teórica sobre los postulados principales del sociólogo francés: Emilio Durkheim. A pesar de la antigüedad de estos, como muchos otros tratadistas, siguen siendo vigentes ante el contexto actual, por ello, se hace además, la exposición general de situaciones que se viven en México como determinantes de la violencia y delincuencia. Finalmente, de los mismos postulados, se proponen razonamientos que pueden dar fundamento a la política pública laboral y preventiva.  

Palabras clave: Desigualdad, Prevención del crimen, Sociedad, Solidaridad. 

Introducción

Existen tres actores que parecen ser los principales mediadores de la política criminal: 1) los partidos políticos (parece evidente), 2) los medios de comunicación y 3) la sociedad que se manifiesta a través de la opinión pública. Estos tres actores se interrelacionan generando una dinámica que explica por qué la política criminal lleva varias décadas centrada en aumentar el número de delitos y las sanciones penales asociadas.

Desde los inicios de la ciencia criminológica, en el siglo XIX, los primeros autores ya percibieron la necesidad de desarrollar una visión comparada de la Criminología, que permitiera saber no tan solo cómo es la delincuencia en los países de nuestro entorno, sino cómo son las políticas preventivas desarrolladas en otros lugares, todo ello con la finalidad de poder trabajar en el diseño de las mejores políticas posibles encaminadas a la gestión de los problemas de criminalidad. Tanto es así, que teóricos como Sheptycki y Wardak (2005) pronuncian sentencias como “cualquier Criminología merecedora de este nombre debe contener una dimensión comparada”, o Aebi (2010) “la ciencia se basa en las comparaciones, y la Criminología no es una excepción a esa norma”.

Con las últimas reformas del Código Penal, Ley de Seguridad Ciudadana, Ordenanzas Cívicas en algunos ayuntamientos y todo el elenco legal disponible se empeñan en vendernos que así conseguiremos prevenir la delincuencia. Mi contribución en estas líneas será explicar por qué no va a funcionar y comentar brevemente qué es lo que se ha demostrado que puede funcionar desde el conocimiento de la Criminología.

“Hemos de espabilar ya mismo porque andamos un tanto dormidos. Si no hay trabajo para nosotros, será porque quizá nos hayamos ganado a pulso el no tenerlo”.

José Manuel Servera.

A poco más de dos meses del inicio de la nueva administración federal en México, la situación en materia de inseguridad, violencia y delincuencia, no han mejorado. La tendencia al alza de los indicadores de violencia continúan, herencia de la administración anterior. Pero el ahora es lo que importa, y el ahora lo podemos visualizar con los mismos y crudos resultados.

Algunos nos sentíamos impacientes por conocer las acciones que el actual representante del Ejecutivo Federal tomaría para atender este problema. La pérdida de una sola vida es motivo suficiente para justificar la inmediata acción del gobierno sobre este tema, en lo que va de la administración ya se han perdido más de dos mil. Llega tarde el anuncio de las acciones a tomar, pero llega al fin.

Hace unos meses salía publicado el Anteproyecto de ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, un pobrísimo compendio normativo que deja muy poco márgen para el verdadero acceso a la información. Y en la parte que nos afecta a los investigadores de las ramas relacionadas con el ámbito de la seguridad pública, ni siquiera se nos reconoce acceso alguno a la información que afecta a nuestro campo (ausentes en el artículo 2). 

Aprovechando la exposición presentada por Francisco Javier Nistal al respecto de la cadena perpetua prisión permanente revisable no puedo más que mostrar algunas dudas sobre su futura aplicación.

1. El pronóstico de reinserción de terroristas es, si nos remitimos exclusivamente a la reincidencia, muy alto. De hecho, probablemente podamos hablar de las tasas más bajas de reincidencia en los delitos de terrorismo, aunque, lástima, no tengamos cifras sobre miembros de ETA que vuelven a reincidir. Los casos en que se produce una situación así son contados y sonados: el de Iñaki Bilbao, extraditado en el año 2000 y que volvió a atentar contra un concejal socialista en 2002, cuya aplicación sería evidente; y el de Juan Carlos Iriarte, pero dado que se trata de delitos menores (no hay ningún delito de sangre) difícilmente se le aplicaría dicha norma (dependerá de ese mínimo de condena que se estipule, tal y como comenta Javier).

I.- Planteamiento general

El ministro de Justicia ha anunciado, recientemente, que la “prisión permanente revisable”,  que se incluirá en una próxima reforma del Código Penal, sólo se aplicará como “mecanismo excepcional” para delitos de terrorismo, pero no para los agresores sexuales de menores ni a otro tipo delitos de especial gravedad que causan el rechazo de la sociedad, como inicialmente estaba previsto en el Programa del Partido Popular.

La demanda de una mujer consiguió que todo un país tuviera que modificar su legislación sobre el aborto; demostrando, una vez más, la trascendental importancia de la jurisprudencia en los Estados Unidos. A comienzos de los años 70, Norma Leah McCorvey (Luisiana, 1947) era una mujer pobre, sin educación, ni cualificada, alcohólica y consumidora de drogas, que ya había entregado a dos hijos en adopción y que se encontraba de nuevo embarazada, tal y como la definen Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner (autores del recomendable libro Freakonomics). En aquel tiempo, el aborto no solo era ilegal en Dallas (Texas) –donde ella residía con su madre– salvo que el embarazo se hubiera producido como consecuencia de una violación o un incesto; sino que en el resto del país, sólo se autorizaba en Hawái, Nueva York, Wáshington, Alaska y California.

En 1793, durante el mandato de William Bradford como fiscal general de Pensilvania, el entusiasmo de los pacíficos cuáqueros que se oponían a la ejecución de cualquier delincuente chocó con las filas de quienes defendían a ultranza la pena de muerte. El debate concluyó con una solución de compromiso: se mantendría la pena capital pero restringiéndola para castigar ciertos delitos (como matar a alguien con premeditación, asesinar a varias personas o acabar con la vida de un rehén) que se consideraron conductas más graves. 

Page 1 of 4