Es paradójico que una de las principales funciones de los criminólogos sea la de insertar presos en la sociedad disminuyendo los índices de reincidencia y que no seamos capaces de insertarnos nosotros mismos en el ámbito profesional y social, o por lo menos, no lo hayamos sido hasta el momento.

Se están haciendo muchos esfuerzos, se llevan haciendo muchos esfuerzos, desde diferentes colectivos: asociaciones, empresas, agrupaciones de alumnos y antiguos alumnos. Todo es muy positivo, y digo, muy positivo porque se palpa la inquietud de los nuevos titulados y la predisposición para empezar a hacer cosas, eje fundamental sobre el que se debe asentar el inicio de la profesión.