Ayer estuve escuchando en la televisión que un hombre, condenado varias veces por maltrato animal, podría entrar en la cárcel. Sería la primera vez que sucede en España.

Respecto a esto tengo sentimientos contradictorios, por un lado, creo que es importante que por fin, se tomen en serio que maltratar a un ser vivo es igual o más grave que a las personas. ¿Por qué? Porque si falta la empatía necesaria hacia los seres vivos, ¿cómo podemos exigirle que no dañe a otro ser humano?

Claramente, aquí radica la raíz de muchos futuros delincuentes y delitos graves, la falta de empatía, la falta de capacidad de ponerse en el lugar de otro ser vivo y ver que sufre y que no debe hacerlo sufrir. Sin embargo, ¿sólo con la pena de prisión es suficiente?

Las calles de Nueva Delhi registraron manifestaciones para clamar justicia  y exigir seguridad para las mujeres tras la muerte de la joven violada en un autobús por una pandilla de seis hombres. Los autores de la violación fueron detenidos. El secretario de educación Shashi Tharoor abrió este miércoles un debate al proponer una nueva ley que castigue más severamente las agresiones sexuales y lleve el nombre de la chica. Habitualmente se mantiene en el anonimato el nombre de las víctimas de crímenes sexuales para evitar que ellas o sus familias sean estigmatizadas”

Esta terrible noticia me lleva a plantearme una pregunta ¿con un simple endurecimiento de las penas se evitarían estas conductas tan terribles e inhumanas?

Es evidente que la pena de muerte es la sanción más enérgica y longeva de la historia humana. Lo que sigue produciendo sendos debates y foros de discusión. Lo que representa diversos aspectos de análisis, como la personalidad del sujeto activo, las víctimas de delitos considerados graves, la sociedad y las instituciones oficiales del Estado. Por lo tanto las opiniones también son vertidas desde diversas disciplinas y ciencias desde la sociología a la criminología, pasando por la política, la filosofía y el derecho entre muchas otras.

Hay en el mundo muchos países que aun aplican la pena de muerte, empleando diversas formas para hacerlo desde la lapidación, el ahorcamiento, la cámara de gases y la inyección letal principalmente.