Desde marzo de 2013 en Dakota del Sur, en el norte de Estados Unidos se permite que los profesores de centros públicos lleven armas para proteger a sus alumnos.

Esta es una medida que a los ojos de al menos las personas que vivimos al otro lado del charco, nos resulta extravagante, ya que en nuestra sociedad el uso habitual de armas de fuego, no es que esté mal visto, es que más bien no existe. En cambio, para muchos de los que viven en Estados Unidos portar armas, es un derecho. No obstante, todo derecho debe tener unos límites de ahí la frase: “los derechos terminan cuando comienzan los de los demás”. Esta es una frase que puede parecer tonta, pero que muy a menudo olvidamos ¿qué pasa si en el ejercicio de tu derecho, dañas o pones en peligro a otra persona?