“Una alternativa al juicio que busca un acuerdo entre el acusado y la víctima y una sentencia de conformidad”

“Se ofrecen a las víctimas, órganos judiciales y demás operadores jurídicos, la posibilidad de resolver el conflicto mediante un proceso de mediación en el ámbito penal. También se reducirán las cargas de trabajo de los órganos judiciales”

Desgraciadamente noticias como estas, surgen con demasiada frecuencia, lo que contribuye a enturbiar, lo que es verdaderamente importante; transmitir qué es justicia restaurativa y sus diferentes herramientas, así como sus muchas posibilidades de aplicación. Parece un continuo desatino que se diga a “voces” que se apuesta por los procesos restaurativos, como la mediación penal y luego se equivoque al ciudadano, con afirmaciones tan rotundas como erróneas.

“El Consejo General del Poder Judicial aboga por destipificar ciertas faltas penales y apoya una cultura de resolución de conflictos basada en la mediación, conciliación y arbitraje”

Cuando una persona que se dedica a la Justicia Restaurativa y ha sido juez como yo, lee este titular, en un principio puede estar contenta ya que el máximo órgano de los jueces, tiene claro o así lo parece, que no todos los conflictos se pueden resolver de forma más satisfactoria  en los juzgados.