"Poderoso caballero es don Dinero" de Quevedo, es lo primero que se me pasó por la cabeza cuando se conoció la noticia de la investigación de las SGAE y la detención de algunos de sus responsables.

Primero me gustaría aclarar que debe primar ante todo la presunción de inocencia y el respeto a la investigación policial y del juzgado, sin embargo a mi particularmente no me ha sorprendido ni mucho menos, al contrario pienso que esta investigación debería haberse hecho mucho antes. La posición de privilegio y monopolio de esta entidad, en teoría sociedad sin ánimo de lucro, pero que maneja grandes cantidades de dinero, a cualquier persona normal, lo haría dudar de las buenas intenciones de esta gente.