Grupos de jóvenes violentos tomaron de madrugada varias ciudades de Inglaterra. Destrozaron escaparates y saquearon tiendas. Otros prendieron fuego a una comisaría”.

“La policía ha detenido a más de doscientas personas en Londres, entre ellas un niño de 11 años”. Estos son algunos de los titulares que han aparecido en prensa estos últimos días acerca de lo que está sucediendo en Inglaterra sobre una ola de violencia incontrolada que se ha desatado en este país. Lo que empezó como una manifestación pacifica por la muerte en extrañas circunstancias de un joven de color a manos de la policía, ha acabado en violencia y vandalismo de magnitudes desproporcionadas.