Hace un año hablaba de los atentados de Boston y cómo enfocar el gran daño creado, desde un punto de vista restaurativo. Delitos como el terrorismo afectan seriamente no solo a las víctimas directas sino también a la sociedad. A nadie escapa que tras atentados tan impactantes, algo se resquebraja en cada uno de nosotros, primero perdemos la confianza en que vivimos en un buen lugar, en que el mundo es un lugar pacífico e idílico, pero además perdemos nuestra capacidad de empatizar con nuestros semejantes, de repente, cualquier persona que nos rodea puede ser un “potencial asesino o criminal”

Desde marzo de 2013 en Dakota del Sur, en el norte de Estados Unidos se permite que los profesores de centros públicos lleven armas para proteger a sus alumnos.

Esta es una medida que a los ojos de al menos las personas que vivimos al otro lado del charco, nos resulta extravagante, ya que en nuestra sociedad el uso habitual de armas de fuego, no es que esté mal visto, es que más bien no existe. En cambio, para muchos de los que viven en Estados Unidos portar armas, es un derecho. No obstante, todo derecho debe tener unos límites de ahí la frase: “los derechos terminan cuando comienzan los de los demás”. Esta es una frase que puede parecer tonta, pero que muy a menudo olvidamos ¿qué pasa si en el ejercicio de tu derecho, dañas o pones en peligro a otra persona?

“Las denuncias por agresiones de padres a hijos se duplican en cinco años. La jueza de menores subraya que la violencia intrafamiliar obedece a que los progenitores y la sociedad han relajado el proceso educativo de los niños”

Esto es un resumen de una noticia de mi ciudad, en teoría una población pequeña y tranquila y me va a permitir enlazar con el final de mi artículo de la semana pasada, en él ya decía que donde tiene gran eficacia y será de gran ayuda la justicia restaurativa es en jóvenes infractores ¿Por qué?

“El secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomas Gómez ha pedido este martes dirimir responsabilidades penales y políticas en el caso Madrid Arena, y ha criticado que a pesar que han pasado cinco días desde el suceso que se cobró la vida de cuatro personas no se ha producido ninguna dimisión ni detención. Por otro lado Esperanza Aguirre exige aclarar el Madrid Arena “caiga quién caiga”.