Hay días y días. Muchas clases de días. Los que marcan son los principales, los que no se pueden olvidar. En nuestras vidas tenemos días que por la alegría que algo nos reporta no pueden ser olvidados nunca. Los hay que, por el contrario, viven siempre en nuestro recuerdo con pena, tristeza o nostalgia. Y finalmente están los que marcan “un antes y un después” en nuestras existencias. Todos tenemos de los tres.