RESUMEN: El Autor, desde una óptica jurídica e histórica trata de analizar si los reiterados intentos en  España de crear las que se dieron en llamar “Policías de Barrio” o ,en ocasiones, de Proximidad, fueron algo nuevo  o por el contrario, significaron una ignorancia de nuestra historia policial, intentado copias que, como toda copia, nunca podrán alcanzar  la calidad del original.-

La utilización de la Policía para intereses políticos
 

Ante las muchas y disparatadas opiniones que venimos oyendo y leyendo sobre las ocasiones en que debe intervenir la Policía en relación con órdenes  emanadas o no  del Poder Ejecutivo. El autor de este artículo pretende introducir algunas aclaraciones jurídicas sobre el papel que las Fuerzas y Cuerpos de seguridad deben asumir en la evitación del delito.

La Constitución de 1978 atribuye a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en su artículo 104, la misión de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana, misión que es desarrollada por la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en la que, en su apartado g, del artículo 11, se encomienda, entre otras misiones, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigar los delitos para descubrir y detener a los presuntos culpables, asegurar los instrumentos, efectos y pruebas del delito, poniéndolos a disposición del Juez o Tribunal competente, y elaborar los informes técnicos y periciales procedentes.