El pasado 6 de noviembre el diario ABC nos sorprendía con la noticia de que la Conferencia General de Educación recomendaba que las Comunidades Autónomas incluyan “el requisito para el acceso y ejercicio a las profesiones, oficios y actividades que impliquen contacto habitual con menores no haber sido condenado por sentencia firme por algún delito contra la libertad e indemnidad sexual”. 

Tras el trágico asesinato de un profesor en el Instituto Joan Fuster de Barcelona, suceso que ha conmovido a toda la comunidad educativa, los tertulianos de siempre no han tardado mucho en hipotetizar sin apenas información en torno a las causas que han provocado este acto violento. Divagaciones que han pasado desde el ya manido debate en torno al impacto que tienen los videojuegos (buscando una causa única que lo explique todo), pasando por el énfasis hecho en torno a la inimputabilidad del agresor (una vez más el deseo de venganza entra en juego), con el único objetivo de encontrar detrás de ese niño de 13 años alguna clase de demonio que merezca la horca.

Hoy, domingo 30 de noviembre de 2014, he almorzado con la noticia de que una pelea entre “grupos de radicales” ¿aficionados? al fútbol (“hinchas” del Atlético de Madrid y del Deportivo de la Coruña) ha ocasionado unas cuantas detenciones, unos cuantos heridos de diversa consideración y, posteriormente, un fallecido. El Huffington Post (el medio que he leído en ese momento), titulaba su entrada así: “Vergüenza, Rabia, Asco” .

            -    ¿Dónde vas? Ya sabes que estás castigada.

-    Pero mamá, ya te dije que rompí con él, y que nunca más volvería a beber.

-    Me parece bien, pero eso no te quita el castigo. Dentro de un par de semana volverás a salir. Menudo disgusto verte en ese estado y con ese chico tan mayor.

-    Jooo,...mamá, eso no puede ser. ¡Déjame salir!

-    No. Terminas tus deberes y luego cenamos juntas. Además no son horas para que una niña de 14 años salga a partir de las 22h.

-    ¿Niña?, tú flipas.

…..

Teléfono....

Desde marzo de 2013 en Dakota del Sur, en el norte de Estados Unidos se permite que los profesores de centros públicos lleven armas para proteger a sus alumnos.

Esta es una medida que a los ojos de al menos las personas que vivimos al otro lado del charco, nos resulta extravagante, ya que en nuestra sociedad el uso habitual de armas de fuego, no es que esté mal visto, es que más bien no existe. En cambio, para muchos de los que viven en Estados Unidos portar armas, es un derecho. No obstante, todo derecho debe tener unos límites de ahí la frase: “los derechos terminan cuando comienzan los de los demás”. Esta es una frase que puede parecer tonta, pero que muy a menudo olvidamos ¿qué pasa si en el ejercicio de tu derecho, dañas o pones en peligro a otra persona?

 

La escuela como ente socializador sienta las bases del desarrollo psíquico del sujeto conjuntamente con la familia, que como aparatos ideológicos del Estado, están siendo rebasados por el fenómeno criminal que existe a nivel global. Es así como la pedagogía criminológica surge de la necesidad de una intervención temprana de prevención de conductas antisociales, que mediante un fundamento ecléctico-filosófico y teórico-científico, sienta las bases para su desarrollo y consecuente aplicación, mediante el desarrollo de estrategias contextualizadas a cada entorno y necesidades propias.

Con frecuencia se afirma que las cárceles son universidades del crimen, y en gran medida se han merecido ese calificativo por la forma en que “mal funcionan”, es indefendible este argumento; empero, para llegar a la universidad se debe pasar anticipadamente por otros niveles. 

El nivel primaria de la educación en delincuencia”, impartido en la escuela que tiene mayor penetración en la psique del individuo, es la familia. La desintegración familiar es un factor de ingente valor en la formación de personalidades antisociales, debido al cúmulo de contingencias que ocurren al seno familiar y que se magnifican con la desintegración de éste; originando un número considerable de individuos con predisposición importante hacia la delincuencia, tales fenómenos que se traducen en patrones conductuales, trasciende de padres (o de quien los supla) a hijos; sea por imitación o por la falta de preceptos conductuales de refreno.

I.- Líneas argumentales

El derecho a la educación es quizás el más importante de los derechos sociales y, sin duda, uno de los más importantes derechos de la niñez. Es a través de la educación como el ser humano adquiere las condiciones y capacidades necesarias para vivir en sociedad, siendo un factor del desarrollo y progreso de las propias Naciones y ello, porque la educación es una vía muy importante para hacer retroceder la pobreza en el mundo, evitar la exclusión y con ello la explotación de unas personas sobre otras.

Resumen/abstract

En este artículo se reflexiona sobre qué significa la libertad y la igualdad en un mundo formado por hombres y por mujeres, dando especial relevancia a lo que acontece en el ámbito educativo; se proporcionan pistas y herramientas que permitan al profesorado analizar y revisar su práctica docente con el fin de favorecer que sus alumnas y alumnos se expresen sin el peso de los estereotipos y sin la perspectiva de la desigualdad, lo cual ayudará a mejorar la convivencia escolar y, en último término, a prevenir la violencia de género.

1. Introducción

En el mes de septiembre de 2008, Consulta Mitofsky y la Subsecretaría de Educación Media Superior del Gobierno de México publicaron los resultados de la primera encuesta nacional de exclusión, intolerancia y violencia en escuelas públicas de educación media superior. Fueron interesantes los parámetros de aplicación, pues se efectuó sobre 13 mil 104 estudiantes de nivel superior (de subsistemas federales, estatales y autónomos) a nivel nacional, cuyas edades oscilaron entre los 15 y los 19 años.