El domingo pasado estuve viendo un programa de televisión que me hizo reflexionar bastante, preguntaban a jueces y fiscales ¿si la justicia es igual para todos?. No quiero dar propaganda al programa en cuestión pero efectivamente planteaban que el rico y poderoso es más difícil que entre en prisión y si lo hace será por menos tiempo, mientras que si eres un pobre sin dinero, será el destino más seguro y probable.

“La mediación es un método complementario y que en momentos de sobrecarga y cierto colapso en algunos juzgados puede ser importante como sistema alternativo del proceso” “también quiere felicitar a jueces, fiscales y abogados por poner en marcha una experiencia a nivel nacional para resolver procedimientos a través de mediación y con resolución vía conformidad”, esto afirmaba un presidente de un Tribunal Superior de Justicia.

“El ministro de Justicia presentó el 11 de octubre en el Consejo de Ministros un anteproyecto de reforma del código penal. Como avanzó Gallardón hace un mes el nuevo texto incluye prisión permanente revisable para delitos de terrorismo y determinados tipos de asesinato. También incluye un informe sobre el futuro estatuto de víctimas”.

Me gustaría empezar diciendo que si alguien está en contra del endurecimiento de las penas, soy yo. Como defensora de la Justicia Restaurativa creo en atender primero a las víctimas y ocuparnos de ayudarlas a superar el trauma y desde luego, no me parece bueno hacerlas creer con insistencia, generando casi una cierta obsesión en ellas que más castigo, más penas es la solución al dolor de haber sufrido un delito y de por ejemplo, haber perdido un ser querido. Se aferran a este endurecimiento creyendo que una vez conseguido, podrán superar lo vivido, curar heridas y “pasar página” pero la realidad es que en la mayoría de los casos no es así.

"La Audiencia provincial de Madrid ha revocado una condena impuesta al dueño de una farmacia por dos delitos de acoso sexual que habría cometido supuestamente contra dos empleadas al entender que los hechos no corresponden con la acusación y ha apuntado que lo sucedido podría ser constitutivo de delito de abuso sexual.

Noelia de Mingo, la médico de la Fundación Jiménez Díaz que mató a tres personas e hirió a otras siete en 2003, saldrá un mes de vacaciones. La asociación de defensa del paciente que se personó como acusación particular ha calificado la decisión del juez de autentica barbaridad y a de Mingo, de peligro real para el resto de los ciudadanos. El equipo técnico que la valora considera que es necesario que vaya reintegrándose en la vida cotidiana como forma de recuperación. Noelia de Mingo padece esquizofrenia paranoide, enfermedad para lo que no hay cura, tan sólo medidas de control de la enfermedad y dado que el juez considera que sigue siendo necesario la medida de internamiento es un despropósito que se la permita salir.

El artículo 25 de la constitución española establece que las penas y las medidas de seguridad están orientadas hacia la reducación y reinserción social. Otras normas como la ley orgánica general penitenciaria también hablan de esta reinserción.

“Perdón es la fragancia que la violeta suelta cuando se levanta el zapato que la aplastó” Mark Twain

El líder de Batasuna, Arnaldo Otegui asegura en un libro que se publicará próximamente que pide “disculpas” a las familias de las victimas de Eta si como portavoz de la formación ilegalizada ha añadido dolor o humillación. Lo siento de corazón, dice”

Como se puede ver otra vez estamos a vueltas con el perdón, y quizá la culpa no es de los que lo utilizan sin creerlo realmente, creo que  de forma indirecta es de la Justicia Restaurativa o más bien de su mal uso, de los que  han intentado transmitir a la sociedad y a los políticos que la Justicia Restaurativa es sobre pedir perdón y ya está, esto ha dañado el sentido y la esencia de esta justicia y sino, no hay más que ver el ejemplo de los famosos encuentros restaurativos víctimas y presos de ETA.

A propósito del artículo “la justicia restaurativa ¿quién es la víctima?", de nuestro compañero Víctor Manuel Comendador, con el que estoy cordialmente en total desacuerdo, voy a aprovechar esta valiosa oportunidad para clarificar conceptos de lo que es y no es justicia restaurativa y cuales son sus valores y principios, eliminando algunos mitos, que lastran la efectividad de la Justicia Restaurativa, ya probada en otros países desde principios de los setenta.

El Autor se pregunta, ¿a quien consideran victima en determinados tipos delictivos las teorías de la  justicia restaurativa, que papel juega el Estado como garante ultimo y máximo responsable de la transgresión de las normas jurídico  penales e incluso de la reparación del daño?

“Sobre las 17:00 horas del día X de X de 2003 cuando el señor TLM se encontraba en su taxi en la Plaza de X de la localidad de X esperando a la llegada de nuevos clientes, se le acercó el acusado JEP (mayor de edad, sin antecedentes penales) pidiendo que le diera un euro. Como quiera que el señor TLM se negó a ello, pero llevando visible en el bolsillo de la camisa un billete de 5€, metió la mano el acusado y se lo sustrajo, motivando que el taxista saliera del automóvil reclamando la inmediata devolución, reaccionando el acusado empujándolo y advirtiéndole que tenía una navaja y que lo iba a rajar, consiguiendo así marcharse con el dinero.”