Nils Christie es un reconocido criminólogo noruego nacido en Oslo en 1928. Profesor de criminología en la facultad de derecho de la Universidad de Oslo desde 1966, entre sus principales libros se encuentran “Los límites del dolor” (1984), “La industria del control del delito. ¿La nueva forma del holocausto? (1993) y “el conflicto como propiedad”. Recientemente realizó una charla en el séptimo congreso organizado por el European Forum for Restorative Justice, bajo el título "Connecting people - Victims, Offenders and Communities in Restorative Justice", y que se celebró en Helsinki (Finlandia). A la misma acudió nuestra colaboradora Virginia Domingo, quien gracias a ello ha tenido la oportunidad de entrevistar a Nils Christie1

“Doce personas han muerto y otras 59 han resultado heridas en un tiroteo en un cine, cerca de Denver (EEUU) cuando un enmascarado ha entrado en una sala y ha disparado indiscriminadamente. El atacante, un hombre vestido de negro con casco y máscara ha irrumpido en la sala de cine con una escopeta y ha comenzado a disparar. El presunto asesino James Holmes, de 24 años es un chico aparentemente normal e incluso brillante, aspirante a neurocientifico”.

Este es el resumen de las muchas noticias que se pueden leer sobre la masacre que acaeció hace unos días en un cine normal, de una población normal de EEUU. Resalto la palabra normal, porque es lo que define este terrible suceso, a las victimas y al propio atacante. El presunto asesino James Holmes, no es un “monstruo” al que las víctimas y todos nosotros podamos odiar para mitigar el dolor, no actuó por motivos ideológicos, no es un terrorista, no proviene de una familia desestructurada ni de un entorno marginal, nisiquiera tiene algún retraso mental sino que todo lo contrario, parece que tenia un futuro prometedor y brillante. Hubiese sido más llevadero si este asesino hubiese sido árabe, delincuente habitual o simplemente un loco…sin embargo para ahondar más en el dolor y las preguntas sin respuesta, el atacante es un norteamericano aspirante a neurocientifico con una familia como cualquier otra. Entonces surge una pregunta terrible ¿Por qué? ¿Por qué alguien aparentemente normal puede convertirse en un asesino?

El presidente del banco Novagalicia y su consejero delegado explicaron en una conferencia de prensa, el contenido del decálogo que denominan: “nuestro compromiso con Galicia” y las razones para pedir perdón. Sobre esta razones explicó que se centran en la venta de participaciones preferentes, en inversiones sin la prudencia precisa y las indemnizaciones a ex directivos…”

Lo primero que se me viene a la cabeza es que está clarísimo; lo de pedir perdón está de moda. Tristemente está de moda, digo tristemente porque lo que puede ser algo bueno si este perdón es real y serio, puede acabar siendo una “barrera de escape” tanto para delincuentes de los que van a la cárcel como para delincuentes de los que no “suelen pasar por prisión”.

“ Un ciudadano francés residente en Madrid que pasaba unos días de vacaciones en Murcia falleció por el impacto de una piedra de 15 Kg lanzada contra su coche por un niño de 13 años, en un puente  que une la Manga del Mar Menor con Cartagena”

Esta es una de tantas y tantas noticias de sucesos y delitos trágicos que todos los días podemos ver en prensa escrita y televisión. En este caso además el chico no puede ser juzgado porque no tiene la edad mínima legal. Por supuesto, que muchas voces ya habrán vuelto a clamar por “justicia”, o lo que últimamente parece lo mismo,  que estos menores puedan ser juzgados y condenados, otra vez equiparación entre justicia y castigo. ¿Pero se haría justicia metiendo a este chico en  un centro de internamiento?

Este filósofo, príncipe y artista chino vivió en el siglo III a.C. durante una época muy convulsa, con el país dividido y sumido en la decadencia por las continuas luchas para hacerse con el poder; un periodo al que suele denominarse de los Estados Combatientes, que fue anterior al de la China imperial de la dinastía Qin. 

Durante el siglo XIX, las autoridades británicas que dominaban la India divulgaron en Occidente el Dharma Shaastrá; un ancestral código de leyes escrito en sánscrito que los hinduistas atribuían al primer hombre que –de acuerdo con sus creencias– habitó la Tierra tras sobrevivir al diluvio universal: Manú. Los expertos aún no se han puesto de acuerdo a la hora de fechar estas normas pero la mayoría datan este cuerpo normativo entorno al siglo III a.C. En su interior, junto al famoso sistema de castas y sus ocupaciones, los doce capítulos de este compendio legal establecen numerosas reglas sobre temas tan diversos como el karma y la reencarnación o las obligaciones de los reyes. Desde el punto de vista jurídico, las 420 disposiciones de su libro octavo son uno de los contenidos más interesantes al regular la normativa civil y criminal –salvando las distancias– como si fueran dos leyes de enjuiciamiento de aquella época.

En este caso la indefensión del imputado es manifiesta. Cuando un juez instructor decreta el Secreto del Sumario, el detenido permanece en un limbo opaco, sin conocer su situación actual ni su futuro inmediato.

Tampoco su letrado, el abogado defensor, recibe algo más que largas por parte de su Señoría, y por más que indaga entre los oficiales del ju...

“It is better that 10 guilty people escape, than that one innocent suffer”
Larry Cunningham, The innocent prisoner and the apellate prosecutor: some thoughts on post-conviction prosecutorial ethics after Dretke v.Haley

En Estados Unidos, se calcula que entre el 90 y el 99 de los acusados son culpables. Esta cifra podría considerarse como muy positiva. Sin embargo, mirando desde el otro lado, implica que 23000 personas condenadas bien podrían ser inocentes. Desde 1989, 272 personas han sido exculpadas a través de diferentes pruebas de ADN, así como cientos de individuos exculpados en base a otras evidencias. La suerte de los anteriores es que hayan podido demostrar su inocencia a posteriori, pero muchos otros probablemente no han gozado de esa oportunidad. 

“Un padre que agredió a su hijo adolescente considerado muy problemático aceptó ayer cumplir seis meses de cárcel por un delito de maltrato en el ámbito familiar. Además la acusación pública planteó que el padre no pueda acercarse a su hijo a una distancia inferior a 100 metros ni comunicarse con él por cualquier medio por un tiempo de dos años. Estos hechos ocurrieron hace dos años”

Cuando leo noticias como estas, solo pienso ¿con esto creen que el asunto está solucionado? ¿Piensan de verdad, que estas personas no van a tener más problemas por el mero hecho de esta sentencia? Efectivamente el delito concreto, la agresión,  ya ha sido sancionada y castigada pero y después…lo lógico debiera ser buscar el por qué, la génesis de este delito, para poder solucionar cual es el problema familiar que subyace y que llevó a estas consecuencias en forma de ilícito penal.

De nuevo nos encontramos con una condena zurcida a la medida. Sí, a la medida del exjuez Francisco J. de Urquía, exmagistrado de Marbella, por dejar en libertad a tres imputados del caso Hidalgo por la módica suma de 60.000 euracos del ala.

En este caso flagrante de soborno, el Tribunal le imputó los cargos de prevaricación y cohecho, ajustándolos a los dos años exactos para evitar su entrada en prisión, dado que en caso de que la condena hubiera o hubiese sobrepasado dichos años, su ingreso hubiera sido inevitable.

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