I.-Introducción


Este año se cumple el bicentenario de la Constitución de Cádiz (19 de marzo de 1812). El año 2012, va a estar plagado, sin duda, de actos conmemorativos de esta efeméride que originó la España moderna, como Nación soberana y Estado liberal. Mi modesta aportación a este evento pretende estar basada en el estudio  de la aportación que este importantísimo Texto legal dio al penitenciarismo español y la evolución histórica del mismo desde esa primera Constitución española a la actual de 1978.

No es preciso decir que teniendo en cuenta la limitada extensión de este artículo, estoy muy lejos de pretender un análisis pormenorizado de  dicha evolución durante estos doscientos años de historia. No obstante, y dentro de esta obligada brevedad trataré de hacer una sinopsis que nos permita conocer esta evolución y sobre todo “nos permita aprender del pasado para construir el futuro”.

Ser consciente de la “real” situación penitenciaria en nuestro país no es tarea fácil. Todos los días nos informan en los medios de comunicación de noticias concernientes a procesos penales sobre diversos tipos delictivos que en la mayoría de los casos la sanción que llevan aparejados estos delitos es la prisión. Lo que no nos paramos a pensar, y tampoco se nos informa de forma taxativa en estos medios son las consecuencias que tal aumento de población penitenciaria está llevando consigo. No somos conscientes de que dicho aumento está provocando el desbordamiento de las instituciones penitenciarias españolas. No hay capacidad suficiente para encerrar a tanta población penitenciaria.

Influencia política y poder real del Ejecutivo en la ejecución penal

El autor trata de analizar la situación actual a la luz de un Derecho Sustantivo en materia de Ejecución Penal, que incorporado al Ordenamiento en el periodo inmediato a la promulgación de la Constitución,  deviene obsoleto, incompleto y excesivamente controlado por el Ejecutivo con un, mas que limitado, control Jurisdiccional.