El término observación, según nos refiere la Real Academia de la Lengua Española, proviene del latín observatio y significa acción y efecto de observar, que a su vez hace referencia a cuatro acepciones, según la misa fuente, de las que nos interesan la primera: examinar atentamente; y la cuarta: mirar con atención y recato, atisbar.

Mientras que el verbo ver se refiere al proceso de percibir los objetos por los ojos mediante la acción de la luz, la observación pretende ir más lejos, al involucrar al proceso de la percepción el acto consciente de utilizar los sentidos para obtener una información que estimamos nos será pertinente.