Si el conocimiento es poder, la fuente de ese poder es la información.

Existen muchos escenarios en los que la información recopilada es solamente útil si se es capaz de extraer un conocimiento de ella. Hace menos de un mes, se sabía que el fundador de Gowex había falseado (y generado) información que ni auditores, ni bancos ni reguladores detectaron como fraudulentos.

El término terrorismo se incluyó en los diccionarios a finales del siglo XVIII cuando finalizó el reinado de terror que siguió al estallido de la Revolución Francesa. Eugène-François Vidocq lo vivió en primera persona cuando se salvó de que lo enviaran a segar [morir guillotinado] gracias a las instancias de mi madre ante la hermana del terrorista Chevalier que, junto a otros dos terroristas, el antiguo peluquero de mi padre y un limpiador de pozos amontonaban en aquella prisión a los sospechosos y a los aristócratas condenados al último suplicio [VIDOCQ, E. F. Mis memorias. Barcelona: Libros del silencio, 2012, p. 21]. 

La historia de un delito sin autor conocido

 

La decisión del pleno de la sala de lo penal de la Audiencia nacional de considerar que en el denominado “caso faisán” sí que se ha cometido un delito y, en concreto, el de colaboración con organización terrorista, pero al mismo tiempo de revocar el procesamiento a los presuntos autores del mismo, ha sido una decisión salomónica pues, de momento, ha contentado a todos.

 

En este artículo se exponen algunas de las teorías que intentan explicar las complejas causas que llevan a una persona a ingresar en una banda terrorista, así como los motivos que hacen que la abandone, en función de su perfil y atendiendo a cuestiones como su edad, sexo, etc.

Ante la avalancha de información, facilitada por innumerables medios de comunicación, en torno a la muerte de Bin Laden, la relativa a su filiación ha pasado casi inadvertida. Lo cierto es que, debido a la sorprendente rapidez con la que se ha verificado la identidad del terrorista más buscado por los servicios de inteligencia en los últimos años, surge la siguiente pregunta: ¿Es posible realizar un análisis de ADN en tan poco tiempo?