En el año 2005, la Behavioral Analysis Unit -2 (dedicada a investigar los delitos contra adultos), perteneciente al National Center for the Analysis of Violent Crime (NCAVC) del FBI, organizó un Simposium sobre Asesinatos en Serie (Perspectivas Multidisciplinarias para Investigadores), al objeto de reflexionar sobre el estado actual de las estructuras dedicadas a investigar este fenómeno delictivo, para detectar problemas tanto metodológicos como de procedimiento y efectuar así un más eficiente afrontamiento policial.

Desde que ayer escuché que dos niños de 13 años apalearon a un compañero discapacitado de la misma edad, además de someterle a múltiples vejaciones sobre mi cabeza ronda una aseveración: “algo mal debemos estar haciendo…”Ayer oí como la madre del menor agredido decía que su hijo estaba muy asustado, pues claro su hijo como víctima debe de estar “espantado” y con un miedo terrible y por supuesto que necesita todo el apoyo y ayuda posible. Pero además cualquiera de nosotros con un mínimo de empatía debemos de estar asustados y yo añadiría preocupados.

El presente expone de manera sencilla la nueva ciencia que alza crecimiento desde hace algunos años y que lleva por objetivos el estudio de las víctimas y la atención a éstas. Así mismo se han desarrollado conceptos, programas y herramientas que permiten el entendimiento de éstas, lo que ha dado lugar a una revolución de conocimientos y técnicas de estudio, así como su fuerte influencia en las políticas públicas nacionales e internacionales para atender a las víctimas, se hace referencia a la Victimología.

En mi anterior columna, ya hablé sobre lo perjudicial que puede resultar para las víctimas llevar el rol de víctima a su espalda toda la vida. La pregunta sería ¿Por qué ocurre eso?. Muchas veces son las circunstancias personales de ellas mismas, el ambiente en que se mueven o su propia actitud ante el delito, sin embargo, en ocasiones son los medios de comunicación quienes, estoy segura que en la mayoría de las ocasiones sin intención, favorecen que una víctima sufra varias veces por el mismo delito, considerándose a si mismas, víctimas del infractor, de la sociedad y del ser humano en general.

Un ejemplo claro de esto ha sido todo lo relativo al trágico accidente en que se ha visto implicado el torero Ortega Cano y en el que falleció otra persona.

JUSTICIA RESTAURATIVA

Hasta ahora nuestro sistema estaba basado en una concepción de justicia retributiva donde ésta es vista como una responsabilidad de los profesionales y los delitos como acciones contra el estado. Con el cambio a la Justicia, anteriormente mencionada como restaurativa, se da la oportunidad a los ofensores de responsabilizarse por el hecho delictivo o la acción causada, tomar conciencia de la repercusión que su conducta a tenido en la otra persona y reparar el daño ocasionado. Con este cambio de justicia retributiva a restaurativa se convierte el estado en socio de la comunidad.

Una pregunta que puede surgir es de dónde surge el concepto de “restorative justice”, traducido no muy acertadamente al castellano como justicia restaurativa, aunque más bien debería denominarse justicia restauradora o reparadora.

Lo que está claro es que no es un concepto nuevo, y simplemente se basa en el restablecimiento del equilibrio roto, por la trasgresión de la norma y la posible reintegración del infractor.

La pena que se impone a quien ha cometido un delito tiene una finalidad concreta para el autor del mismo -su reinserción social-  que si se consigue es de enorme utilidad, tanto para él, como para la sociedad en general, pero qué utilidad tendría esa pena para la víctima que sufre los daños y perjuicios concretos del delito. Esta pregunta le lleva al autor de este artículo a analizar la forma en la que debería estar presente la víctima en el cumplimiento de la pena.

¿LA JUSTICIA PENAL TRADICIONAL EN LA ACTUALIDAD?

 

Actualmente cada vez que un delito grave ocurre, se abre un nuevo debate en la sociedad acerca de la necesidad de endurecer las penas, como si esto fuera la “panacea” de todos los problemas.

El castigo al culpable se ha convertido en una autentica obsesión social, saciando la “sed de venganza” del estado y en menor medida la de la comunidad.

Sin embargo a pesar del rigorismo de las sanciones la realidad muestra alta tasa de reincidencia y escasa contención de los delincuentes ante las penas incluso más duras. Además las víctimas de los delitos experimentan una frecuente desilusión con el sistema de justicia penal. Esta justicia parte de la base de que el delito supone una violación de la norma, la justicia representa al gobierno y castiga al delincuente por el delito, y la víctima no es más que un mero testigo. Pocas personas se preocupan de si la víctima se siente amparada, por el sistema de justicia penal o de si el castigo es el único objetivo primordial.

La Fiscalía de Menores advirtió ayer sobre la proliferación de los casos de sexting entre los menores de edad, consistente en el envío de imágenes a través de móvil o Internet con contenido sexuales, y de la sextorsión, chantaje que se hace a la persona que aparece en dichas imágenes. La fiscal Gema García considera funamental denunciar estos casos, donde habitualmente la víctima suele ser una niña y el autor un joven de 14 o más o un adulto.

Según ha informado Europa Press un hombre mató la tarde de este domingo a su mujer degollándola con un cuchillo en el interior de un piso en el  barrio de Portazgo, en Madrid.

El hecho tuvo lugar en torno a las 17:00 horas, cuando los vecinos alertaban de que estaban dándose gritos y discusiones a voces. Varias unidades de la Policía Municipal, Nacional y dotación de Bomberos que procedieron a derribar la puerte para acceder al interior del domicilio.

No nos sorprende cuando oímos noticias del uso de armas de fuego en África, es algo conocido y además bastante extendido. Sudáfrica es el tercer país del mundo en tasa de homicidios por parte de la pareja, (Abrahams, Jewkes y Mathews, 2010). La violencia contra la mujer y la violencia en general es una característica común de la sociedad sudafricana, las armas de fuego están presentes y es fácil que en la mayoría de los hogares sudafricanos haya un arma de fuego. Por el contrario en nuestro país no están permitidas dichas armas, pero también ocurren los asesinatos de mujeres por parte de la pareja, llamados feminicidios de pareja. Pocas son las personas hoy día que se atreven a defender que la violencia de género en los hogares es un problema del ámbito privado.

Page 7 of 8