“Perdón es la fragancia que la violeta suelta cuando se levanta el zapato que la aplastó” Mark Twain

El líder de Batasuna, Arnaldo Otegui asegura en un libro que se publicará próximamente que pide “disculpas” a las familias de las victimas de Eta si como portavoz de la formación ilegalizada ha añadido dolor o humillación. Lo siento de corazón, dice”

Como se puede ver otra vez estamos a vueltas con el perdón, y quizá la culpa no es de los que lo utilizan sin creerlo realmente, creo que  de forma indirecta es de la Justicia Restaurativa o más bien de su mal uso, de los que  han intentado transmitir a la sociedad y a los políticos que la Justicia Restaurativa es sobre pedir perdón y ya está, esto ha dañado el sentido y la esencia de esta justicia y sino, no hay más que ver el ejemplo de los famosos encuentros restaurativos víctimas y presos de ETA.

El pasado día 24 de agosto publicaba en este mismo medio unas rápidas reflexiones sobre la progresión a tercer grado de tratamiento del etarra José María  Uribechevarria Bolinaga, en las que defendía que su clasificación en tercer grado no era un imperativo legal, algo que el Ministro de Interior defendió vehementemente en los días siguientes, afirmando de forma tajante, no insinuando, que otra decisión hubiera supuesto una prevaricación.

En mis notas manifestaba que si bien la progresión podía sostenerse legalmente, existían tantos o más motivos para, con la ley en la mano, defender la solución contraria, por lo que nos encontrábamos ante una decisión de marcado cariz político más que jurídico, y que la misma se insertaba en la estrategia del gobierno en esta materia.

La concesión del tercer grado de tratamiento, como antesala a la concesión de la libertad condicional, al miembro de ETA Iosu Uribetxeberría, está levantando un importante revuelo en la sociedad española, encontrándose en los medios de comunicación opiniones diversas sobre la decisión adoptada por el Ministerio del Interior.

Unos, los que provienen del entorno gubernamental, defienden la decisión como una “decisión debida por imperio de la ley”. Junto a ellos se suman otras fuerzas políticas que siempre han querido dejar la puerta abierta, aún a riesgo de que se escaparan, para favorecer un proceso de fin de violencia.

Aprovechando la exposición presentada por Francisco Javier Nistal al respecto de la cadena perpetua prisión permanente revisable no puedo más que mostrar algunas dudas sobre su futura aplicación.

1. El pronóstico de reinserción de terroristas es, si nos remitimos exclusivamente a la reincidencia, muy alto. De hecho, probablemente podamos hablar de las tasas más bajas de reincidencia en los delitos de terrorismo, aunque, lástima, no tengamos cifras sobre miembros de ETA que vuelven a reincidir. Los casos en que se produce una situación así son contados y sonados: el de Iñaki Bilbao, extraditado en el año 2000 y que volvió a atentar contra un concejal socialista en 2002, cuya aplicación sería evidente; y el de Juan Carlos Iriarte, pero dado que se trata de delitos menores (no hay ningún delito de sangre) difícilmente se le aplicaría dicha norma (dependerá de ese mínimo de condena que se estipule, tal y como comenta Javier).

 Lo peor que puede ocurrir en un asunto tan serio y sensible para los españoles como el terrorismo es que nos tomen el pelo. A estas alturas de la película, creo que a nadie le cabe ya la menor duda de que el Gobierno está negociando con la banda terrorista ETA las condiciones para para su disolución. A fecha de hoy, se espera de manera inminente un comunicado de la banda criminal anunciando públicamente el cese definitivo de su actividad terrorista.

Para los miembros de inteligencia y de los cuerpos de seguridad del Estado, los conocimientos sobre un rearme de ETA venían de hace tiempo; para el resto de la sociedad la alarma saltó el pasado día 19 de junio, cuando Iñaki Domínguez fue detenido en la frontera italo-francesa portando materiales que había comprado susceptibles para la construcción de bombas. Anoche fue detenido en Dordoña, al suroeste de Francia, Oier Ardanaz, que intentó robar un coche pero fue sorprendido por sus propietarios, ante lo cual cogió el coche y huyó, pero en la fuga colisionó el vehículo y tuvo que ser asistido y hospitalizado. Los propietarios le retuvieron hasta la llegada de la policía, la cual constató que iba armado, que estaba acompañado por otro compañero que logró huir y que el autor pertenece a la banda terrorista.

  • El PP ha emitido un comunicado tras conocerse el fallo del Constitucional
  • Lamenta profundamente que las pruebas que convencieron al Tribunal Supremo no hayan convencido al Constitucional
  • Así mismo, valor de forma especial a  los que anunciaron un voto particular

Cuando unos presos de la organización terrorista GRAPO se declararon en huelga de hambre en 1990, el juzgado de vigilancia penitenciaria estimó que alimentarlos a la fuerza vulneraba la dignidad, como personas, de aquellos presos. Con este precedente, el Tribunal Constitucional tuvo que pronunciarse ante el dilema de ver qué derecho primaba: si el derecho a la vida y, por lo tanto, había que alimentar a los huelguistas; o su derecho a la integridad física y moral, y había que dejarlos morir de hambre, si esa era su voluntad.