“Un aficionado del Deportivo de la Coruña murió tras ser agredido de manera salvaje y tirado literalmente al rio Manzanares en las inmediaciones del estadio de futbol Vicente Calderón”

Todos parecemos olvidarnos de la violencia en el fútbol hasta que sucede algo tan grave, como la muerte de un aficionado. Sin embargo, el peligro está latente en cada partido. Se pueden buscar posibles responsables de este último trágico suceso pero sin lugar a dudas, creo que habría que acudir al origen de esta violencia latente, para evitar que se vuelvan a repetir estas “muertes” sin sentido.