La sonriente cara de este joven paquistaní se ha convertido en un verdadero icono de las campañas que demandan acabar con la esclavitud infantil y potenciar la justicia como base de las relaciones internacionales entre los países del Norte y el Sur del planeta; sin embargo, más allá de esta simbólica imagen, su rostro esconde un crimen sin resolver que conmocionó al mundo el 16 de abril de 1995, cuando Iqbal, con apenas 12 años, fue asesinado de un disparo mientras montaba en bici en Muridke, su aldea natal, cerca de Lahore (Pakistán). Según Naciones Unidas, aquella muerte no fue en vano porque inspiró a muchas otras personas que han tratado de cambiar las cosas desde entonces, defendiendo a los 250.000.000 de niños que se calcula que son empleados como esclavos en todo el mundo: uno de cada seis menores comprendidos entre los 5 y los 17 años.

El sistema social pone las normas para que las personas que lo habitamos no traspasemos la barrera entre el bien y el mal. Sabemos que el delito más grave es el que se salda con la muerte de otra persona. No hay nada más atroz que quitar la vida a otro y por eso se castiga con prisión de diez a quince años, que pueden llegar a veinticinco si es asesinato. Pero cuando media imprudencia, la pena es tan ridícula como de uno a cuatro años.

Estas penas se aplican a mayores de 18 años, conforme a lo que establece el Código Penal. Pero cuando el delincuente es menor de esa edad se le aplica la Ley de Responsabilidad Penal de Menores, siempre que tengan más de 14 años claro. El máximo ‘castigo’ que va a recibir el chaval es que sea internado en un centro de menores.

El homicidio es la segunda causa de muerte entre las personas que comprenden la franja de edad de los 15 a los 24 años en Estados Unidos. Un porcentaje importante de estas víctimas vienen directamente provocadas por la generación de bandas juveniles y pandillas existentes en dicho país, y por las cuales se requiere de un análisis muy completo del caso en aras a la prevención de esta lacra.

El Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos publicó hace un par de semanas un interesante estudio comparativo entre los homicidios provocados por bandas o pandillas y el resto de homicidios. Dicho estudio ha recabado datos de victimización de hasta 17 ciudades norteamericanas, durante los períodos de 2003 a 2008. De estas 17, cinco han formado parte del estudio definitivo por la prevalencia de homicidos producidos por pandillas: Los Angeles, California; Oklahoma City, Oklahoma; Long Beach, California; Oakland, California; and Newark, New Jersey.

Hemos conocido la sentencia por el caso Marta del Castillo, una sentencia que algunos ya preveíamos, demasiado ‘generosa’ ‘gracias’ a la confesión de Carcaño, porque ¿si no llega a confesarse autor del crimen qué? Un aspecto crucial era la aparición del cuerpo de Marta, ya saben, tiempo que pasa es la verdad que huye, sin cuerpo no hay delito creíamos, una mala investigación hace el crimen perfecto, … 

 Dentro del ámbito de la peligrosidad criminal, la crueldad con animales en prisioneros como predictor de comportamiento violento se estudia desde hace casi 100 años. Uno de los estudios más conocidos es el elaborado por el FBI en asesinos en serie, según el cual un 46% de estos maltrataba animales durante la adolescencia. 

En el estudio del perfil del criminal nos encontramos con diferentes casos que nos llevan a clasificarlos por grupos.

A pesar de la creencia popular, un asesino en serie es un subtipo de asesino múltiple, pero no por eso un asesino múltiple es siempre un asesino en serie.

Éste articulo se puede llevar a término gracias al trabajo de investigación y formación de Juan Francisco Alcaraz Albertos de la Sociedad Española de Investigación de Perfiles Criminológicos (SEIPC)

Llevo varios días reflexionando acerca de la muerte-asesinato de Bin Laden y la verdad es que las conclusiones a las que llego me asustan tremendamente. En mi mente se agolpan imagenes de peliculas de romanos en las que el pueblo y gobernantes vociferan mientras los leones se comen algún "cristiano".

¿Qué nos está pasando?