El pasado diciembre fue aprobado por la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados,  el Estatuto de las víctimas.

Este estatuto será la primera norma con enfoque restaurativo, en el derecho español y la primera que contemplará de forma expresa la referencia a los Servicios de Justicia Restaurativa. Tiene un claro enfoque restaurativo por varios motivos, el principal es que devuelve el protagonismo a los realmente afectados por el delito: las víctimas. Hasta ahora para el Sistema Penal Tradicional, el delito es una violación de la norma creada por el estado y es precisamente el estado el que se erige en víctima. Las necesidades de las verdaderas víctimas, pasan a un segundo plano, y por lo general se ven reducidas a expectativas materiales,  que poco o nada tienen que ver con lo que realmente requieren.

Una vez examinado el anteproyecto de ley orgánica del Estatuto de la víctima del delito, he de reconocer que estamos ante una de las primeras normas con un enfoque realmente restaurativo, y aunque en algunos aspectos, que luego expondré son mejorables, realmente sí ha cumplido con algunos de los conceptos básicos sobre Justicia Restaurativa, y que están inspirados en el padre de la Justicia Restaurativa, Howard Zehr.

Por eso, antes de examinar más profundamente algún aspecto del estatuto de la víctima, me gustaría partir de ciertas premisas sobre esta Justicia:

El pasado viernes, el  gobierno aprobó el Estatuto de la víctima del delito, para reforzar sus derechos y garantías procesales. Esta norma hace de España el primer país en incorporar a su derecho interno, la directiva 2012/29/UE del Parlamento europeo y del Consejo de 25 de octubre de 2012 por la que se establecen normas mínimas sobre derechos, apoyo y protección de las víctimas de delitos y por la que se sustituyó (aunque algunos, aún hoy no se han enterado) la decisión marco 2001/220/ JAI del Consejo.

La importancia de esta norma puede enfocarse desde un punto de vista estrictamente victimológico o también desde una perspectiva mixta restaurativa-victimológica.