Siempre he pensado que existe separación de poderes en nuestro país, que hay poder legislativo, un ejecutivo y un judicial. Sin embargo, últimamente estoy empezando a dudarlo.

Partiendo de la base de que los miembros del máximo órgano de gobierno de los jueces son elegidos por las cámaras parlamentarias y que los partidos mayoritarios y minoritarios tienen una "lucha" por meter en él, a sus teóricos más "aptos" o más bien adeptos a sus ideología, esto ya indica desgraciadamente que más que separación lo que hay es una sútil conexión de poderes ( aunque sobre estos temas hablaré con toda seguridad en otra ocasión).

Lo que realmente me preocupa hoy son las prisas con las que se hacen las reformas y la poca seriedad a la hora de hacer la valoración de estas y su evolución. Como ejemplo de actualidad, puedo hablar de la nueva "oficina judicial", sí, esta que nos han vendido como la gran apuesta por la modernización y agilización de la justicia.